Archivo de la etiqueta: Neointegrismo

Regencia Nacional Carlista de Estella

Enciclopedia.Cat

Organització tradicionalista, resultat d’una escissió de la Comunió Tradicionalista formalitzada en l’aplec carlí de Montserrat del 20 d’abril de 1958, amb vocació d’implantació estatal.

El promotor era el cap regional carlí de Catalunya, Mauricio de Sivatte y de Bobadilla. Estava especialment implantada a Catalunya, amb pocs adherits a la resta d’Espanya. El procés que dugué a la seva creació s’inicià el 1944, en dimitir Sivatte de la Junta Suprema Nacional carlina per discrepàncies amb el cap de la Comunió, Manuel Fal Conde. Continuà els anys 1946-1948, sempre en la línia d’exigir un major activisme a la Comunió, la seva reorganització i una presència més gran de Don Xavier de Borbó-Parma. Des d’aleshores el gruix del carlisme català, liderat per Sivatte, es mantingué distant de l’estatal. El 1949 Sivatte fou destituït i el 1950, expulsat de la Comunió, si bé liderava la majoria dels tradicionalistes catalans. El 1957, en conèixer el “Mensaje del Rey” on D. Xavier postulava la col·laboració amb el franquisme, Sivatte en declarà la il·legitimitat i creà la Regència. Si bé el 1964 un grup d’integrants liderat per Carlos Feliú de Travy abandonà Sivatte per retornar a la Comunió liderada per Carles-Hug (quan aquest visità al novembre Catalunya), continuà distanciat del pretendent i el 1965 edità una declaració d’unitat catòlica. A Montserrat féu pública una crida (24/IV/1966) recordant els ideals del bàndol sollevat i reclamant un retorn a la unitat política de la postguerra. Entre altres publicacions, edità el Boletín de Órdenes y Avisos del Requeté de Cataluña i el Boletín Tradicionalista. Sigue leyendo

La evolución de Elías de Tejada: del pan-catalanismo (1948) al anti-catalanismo (1978)

Fuente: artículo ¿Vías paralelas? Anticatalanismo valenciano y antivasquismo navarro durante la Transición, Xabier Zabaltza (2016).

En 1948, el polígrafo carlista Francisco Elías de Tejada, con toda naturalidad, había incluido Navarra en Euskal Herria y Valencia en Cataluña (Elías de Tejada 1948, 4, 97–140, 191–192 y 198–199). Sin embargo, en una conferencia dada un mes antes de la muerte de Franco en el Círculo Cultural Aparisi y Guijarro de Valencia, asustado por los aparentes avances del pancatalanismo, comparaba a Fuster con Felipe V, quien había abolido los fueros valencianos, y alertaba de que «el colonialismo de Madrid va a ser suplantado por el colonialismo de Barcelona» (Elías de Tejada 1978, 26).

Elías de Tejada, Francisco:

1948. Las Españas. Formación histórica. Tradiciones regionales. Madrid: Ambos Mundos. 1978. El concepto del Reino de Valencia en don Jaime I el Conquistador. Valencia: Círculo Cultural Aparisi y Guijarro.

Algunos fragmentos de “D. Mauricio de Sivatte. Una biografía política (1901-1980)” (2001)

Fuente: D. Mauricio de Sivatte. Una biografía política (1901-1980), César Alcalá, Scire, Barcelona, 2001.

La revista Boina Roja, afín a la llamada Regencia de Estella, en su nº 26, hacia 1979, realizaba la siguiente valoración de la figura de Sixto Enrique de Borbón Parma:

“Como el carlismo no cede, y mantiene la defensa de Dios, la Patria, los Fueros y el Rey legítimo, han surgido nuevos zascandiles afectos de “Princepitis”, que intentan torcer de nuevo la línea política del carlismo, y proponen poner al frente de la comunión a un nuevo elemento de la familia Borbón Parma que tanto daño ha hecho. Se trata de Don Sixto, vestido con ribetes nazi-fascistas y aupado por las huestes camisoazuleras de Blas Piñar. Los carlistas, sabemos que no podemos esperar nada bueno por este camino”. (p. 199) Sigue leyendo

La crisis de “El Pensamiento Navarro” en las páginas de “Montejurra” (1970)

Revista Montejurra, nº 53, julio-agosto de 1970, pp. 12-16.

Incluye el dossier El Affaire de El Pensamiento Navarro, de F. Asín y M. Molinero, la Circular a los carlistas de la Junta Regional de Navarra firmada por Miguel de San Cristóbal, y una Carta Abierta de Auxilio Goñi a Joaquín Baleztena. La posición de Goñi era compartida por Zubiaur.

1970 Crisis -El Pensamiento Navarro- en Revista Montejurra n53

Sigue leyendo

El Pensamiento Navarro (1961)

Boletín Montejurra, nº 3, 1961.

Contestando a unas consultas que se nos vienen haciendo por muchos queridos amigos, que muestran su extrañeza, tanto en cartas como personalmente, referente a la no actualización del Carlismo de «El Pensamiento Navarro», y a su solo recuerdo de tiempos pasados, como si ahora los carlistas no tuviéramos nada que decir.

Hemos de poner en conocimiento de todos los carlistas, para que saquen las correspondientes consecuencias, que, de los seis señores que actualmente componen el Consejo de Administración, cuatro de ellos enviaron su adhesión a Estoril; éstos son los siguientes: Sigue leyendo

En torno a la Lealtad (1960)

Boletín Montejurra, nº 1, 1960.

A través de la historia política del carlismo, hay un hecho que por su repetición podemos considerarlo una auténtica constante histórica. Me refiero, a la lealtad al Rey del pueblo carlista y a la tendencia desviacionista de algunos de los dirigentes de la Comunión. No deja lugar a dudas. El pueblo leal hasta el destierro. Los intelectuales con cierta frecuencia no han sabido sustraerse a los cantos de sirena del oportunismo.

(…) Los intelectuales han desertado; más de una vez, del duro campo carlista, no por el convencimiento de la inoperancia de su postura, sino por la razón vergonzosa de un interés personal egoísta. Les atraía el aplauso de los poderosos, la posibilidad –más veces prometida que cumplida- de satisfacer su ambición de mando o el dinero, que siempre compró conciencias mezquinas, pero nunca el convencimiento de haber militado en el error. Sigue leyendo

Un análisis de Xavier Casals Meseguer

casalsrenovacion

El ámbito carlista reflejó igualmente una crisis profunda, pero asimétrica al del falangista. Si en este último su ala disidente «izquierdista» fue minoritaria, en el carlismo sucedió lo contrario: el movimiento carlista oficial —integrado de modo contradictorio en el régimen— viró hacia postulados izquierdistas y las organizaciones disidentes minoritarias se adscribieron a un carlismo inte­grista. Sigue leyendo