Archivo de la categoría: País Valenciano

Apuntes sobre Socialismo (1995)

Fragmento del folleto Apuntes sobre Socialismo del Partit Carlista del País Valencià:

El Socialismo. (pp. 15-17)

Lo podemos definir como el sistema que quiere transformar la sociedad por la incorporación a la comunidad de los medios de producción, la vuelta de los bienes a la colectividad y el reparto entre todos del trabajo común y de los objetos de consumo. (…)

Pensamos que la clave de todo el pensamiento socialista está en la fraternidad, no como palabra abstracta, sino con el contenido real de la propia palabra. Sigue leyendo

Apuntes sobre Federalismo (1993)

Fragmento del folleto Apuntes sobre Federalismo del Partit Carlista del País Valencià:

El Federalismo. (pp. 4-5)

Federalismo no es otra cosa que la unión libre y pactada de, al menos, dos comunidades soberanas, conservando cada una de ellas, no obstante, su personalidad propia.

Otra definición que, igualmente podríamos aceptar, es que el Federalismo es el sistema por el que dos o más comunidades, haciendo uso del derecho a la autodeterminación, se asocian voluntaria y libremente, subordinándose al conjunto federal para todos los fines que les sean comunes, pero conservando su propia autonomía en aquello que les es propio. Sigue leyendo

Ramón Cabrera, el feroz carlista que renunció a la lucha (2020)

La Vanguardia (Barcelona)

18/04/2020

FERNANDO MARTÍNEZ LAÍNEZ

“El Tigre del Maestrazgo” fue uno de los militares más combativos y exitosos del carlismo. ¿Qué le llevó a arrojar la toalla?

Este artículo se publicó en el número 452 de la revista Historia y Vida.

Ramón Cabrera es un personaje rutilante en la larga y patética relación de las guerras civiles españolas. Su talento militar está fuera de duda. En toda nuestra historia no existe nadie que, como él, llegara en cinco años de simple seminarista a teniente general por méritos de guerra, sin haber cursado estudios militares. Sigue leyendo

Euskal Herria y los Països Catalans según Elías de Tejada (1948)

Francisco Elías de Tejada, Las Españas. Formación histórica. Tradiciones regionales, Ediciones Ambos Mundos, Madrid, 1948.

Consideraba que «Euskalerria» está dividida desde la Edad Media en tres zonas diferenciadas: la primera, «sometida a la influencia parisién (…) en 1789 perderá definitivamente sus libertades»: es «la côte basque del turismo francés»; la segunda, «es presa de la tendencia expansionista de Castilla; sus tres porciones van poco a poco sumiéndose» en «los dominios del señor de Burgos»; y la tercera, «la independiente, la corona de Navarra, es la única parcela madura, condenada tras varios ensayos al fracaso de no poder constituir una monarquía eúskara sobre todo el solar del viejo patriarca Aitor» (pp. 128-129, p. 132). Ante la realidad de «una Euskalerria rota e incompleta» (p. 133), Elías de Tejada reivindicará la unión de los vascos de ambas orillas del Bidasoa, pero no como un Estado independiente, sino como un pueblo singular dentro del marco hispánico.

«Desde el punto de vista cultural, Cataluña excede a la corta dimensión de las cuatro provincias del viejo principado (…) son catalanes el reino de Valencia y las islas Baleares», junto con el Rosellón y la Cerdeña (p. 191). «Unidad cultural de la que es un resto la comunidad lingüística y que no consiguió plasmar en realidad política una» (p. 192). Posteriormente Elías de Tejada volverá a insistir en la catalanidad de Valencia y Baleares (198-200).

La “Solidaritat” (interesante centenario) – (1906-2006)

Evarist Olcina, en El Federal, nº26, Abril de 2006, pp. 9-10.

2006 Abril Nº26 La Solidaritat (centenario)

El estamento militar ha estado siempre vinculado o al servicio del poder, ya fuese este la corona o, desde el XIX,  los poderes fácticos, nunca al del estado como entidad emanada de la soberanía popular. De ahí el continuo enfrentamiento con los movimientos sociales “no correctos” como el carlista, encauzador de la permanente rebelión contra lo establecido.

El ejercicio de esa fuerza partidaria  –partidaria por cuanto siempre ha estado de parte de una sola opción- se llegaría a mostrar en múltiples ocasiones mediante actividades absolutamente arbitrarias que no se hubiesen permitido a cualquier otro colectivo, civil naturalmente. De manera inteligente  M. Ferrer, al tratar el tema de la “Solidaritat” (no se olvide que lo hace en plena represión franquista, lo que hace mas meritoria su reflexión), recuerda de principio la tradición militar de asaltar los periódicos que, a gusto de la oficialidad, y por diversas razones, eran adjetivados de “enemigos”, “antipatriotas”, “peligrosos”, o cualquier otra cosa, excluidos por supuesto todos los de la amplia gama de la reacción; así, entre sus objetivos, no hubo ninguno ni de la derecha monárquica ni de los integristas, aunque sí  republicanos y  carlistas, algo que concreta Ferrer: “En Madrid durante la Regencia se habían dado varios casos y a comienzos del siglo el periódico carlista ´El Correo de Guipúzcoa´ (desde 1911 ´El Correo del Norte´)  fue asaltado (en 1901 y debido a su radicalidad foralista)  por marinos de la Armada”.* Sigue leyendo