Archivo de la categoría: Cataluña

Román Oyarzun sobre José Segarra (1939)

Román Oyarzun, Historia del Carlismo, 1939.

Ante la proximidad de Cabrera, Segarra perdió los estribos, y no sólo esto, sino su autoridad sobre su propia escolta, la cual, al percatarse de la traición que se preparaba, se volvió contra él, y tuvo que huir a uña de caballo y guarecerse en las filas liberales para librarse de la muerte. Desde Vich dirigió a los voluntarios carlistas y al Principado catalán una alocución concebida en los mismos términos de fementida honradez y falsa lealtad a los principios con que se expresan siempre los traidores, los que jamás tuvieron principios y los que jamás tuvieron lealtad.

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Projecte d’Estatut d’Autonomia de Catalunya, aprovat pel Partit Carlí (1899)

(Publicat l’any 1899 en l’opuscle Catalunya Autònoma. Reproduït a «El Correo Catalán», núms. 18.018, 18.020, 18.022 i 18.024 – 6, 8, 10 i 13 del maig de 1931.)

1.- Principis fonamentals

N’hi ha dos d’indiscutibles. Primer: L’«Estat» espanyol és una «Confederació» indissoluble de tantes «Regions» com Regnes, Principats, Províncies y Senyorius el formaven antigament. Ni les Corts, sense força major, podran encadenar cap part del territori de l’Estat, declarant així impossible el separatisme. Segon: Les Regions son veritables «persones jurídiques», i per lo tant, del tot independentes de son Govern interior. Ni les Corts tenen poder per a conculcar l’autonomia de les Regions, que com a conseqüència de causes naturals, és indestructible. Així, elevant a principi la descentralització del Poder, és impossible el despotisme. Hi ha tres menes d’autonomia: administrativa i econòmica, jurídica i política, i absoluta independència. Al rebutjar aquesta última, en virtut del primer principi, afirmem les altres al més radicalment possible. Sigue leyendo

Liberales y carlistas: Una guerra entre vecinos (2018)

elnacional.cat

23/09/2018

Marc Pons

Prats de Lluçanès (Osona), 4 de octubre de 1833. Estalla la Primera Guerra Carlista en Catalunya (1833-1840). Sólo hacía cinco días que había muerto Fernando VII y que había sido proclamada su hija, entonces una niña de tres años, que reinaría como Isabel II. La Primera Guerra Carlista y las dos sucesivas, oficialmente enfrentaron a los partidarios de Isabel ―coronada después de la derogación de la borbónica Ley Sálica que prohibía a las mujeres heredar la corona―, con los de su tío Carlos, hermano del difunto rey y segundo en la línea sucesoria antes de la maniobra de Fernando. También enfrentó a los liberales, concentrados en torno a la figura de la reina-niña contra los absolutistas ―llamados también apostólicos― que cerraron filas en torno al tío. Pero en Catalunya el conflicto adquirió unas motivaciones que iban mucho más allá de la ideología de estado. Sería una guerra entre viejos conocidos que guardaban en el cajón de la memoria y en la bodega de las armas viejas disputas que se remontaban, en ocasiones, a varias generaciones. Sigue leyendo

Víctor Pradera (1953)

1953 Víctor Pradera

Fuente: Carlos Guinea Suárez, Temas españoles, nº 37, Publicaciones españolas, Madrid, 1953, 31 + IV páginas.

El político Víctor Pradera, cuyo foralismo fue cuestionado y negado en múltiples ocasiones por las plumas de intelectuales carlistas como Jesús Etayo o Melchor Ferrer, en cambio fue exaltado por el régimen franquista como un supuesto gran ideólogo tradicionalista. En 1918 adquirió fama por sus ataques parlamentarios al nacionalismo vasco y catalán. No mucho después rompía con el Partido Jaimista. En 1931 se negó a participar en las candidaturas católicas vascas por la inclusión del PNV y la defensa del llamado Estatuto de Estella. Sus ideas realmente tenían mucho  (muchísimo) más que ver con el nacionalismo autoritario de la Acción Francesa de Maurras que con el federalismo carlista.

I

De Víctor Pradera puede decirse, con el verso de un poeta francés, que desenterró el sol antes de que llegara el alba. Por la gracia de las ideas y la conducta, este hombre, nacido en la España ochocentista, sobrevive a la muerte física, que le llegó en sazón que había alcanzado un punto de beatitud. Vio, en las sombras de la vida de España, mientras la patria empezaba a sufrir cruel martirio y despedazamiento, la remota claridad cenital que sólo podían divisar los elegidos. Sigue leyendo

Los propósitos del carlismo (1910)

ABC (Madrid)

17/09/1910

ABC 1910-09-17 A Los propósitos del carlismo

ABC 1910-09-17 B Los propósitos del carlismo

Noticia relacionada con la entrega de una espada de honor realizada por una comisión de carlistas catalanes a Jaime III.

La autonomía regional está también comprendida en nuestro programa, y Cataluña que tanto tiene que sufrir bajo el régimen actual, recobrará su independencia, así como su lengua nacional, el catalán. El servicio militar actual es muy malo, y el servicio militar obligatorio, del que ahora tanto se viene hablando, es un absurdo, pues no tenemos la pretensión de ser una gran potencia.

Debemos implantar el servicio militar voluntario, como lo tienen en Inglaterra.

La Guerra dels Matiners en Cataluña (2017)

Nueva Tribuna

19/11/2017

Eduardo Montagut

En Cataluña, la Segunda Guerra Carlista, con derivaciones más allá del carlismo, es conocida con el nombre de Guerra dels Matiners (madrugadores, en catalán), y que se desarrolló entre 1846 y 1849. Existieron un conjunto de causas que precipitaron el conflicto. Por un lado, estaría el malestar que causaron determinadas políticas económicas y sociales emprendidas por Narváez: la reforma fiscal de 1845, que potenció los consumos (imposición indirecta), tan gravosos para las clases populares, y la defensa de la propiedad privada frente a la comunal o colectiva, así como la cuestión de las quintas, que privaba a las familias campesinas de manos útiles. Tampoco debe olvidarse la fuerte crisis agraria del momento, algo común a toda España y aún a Europa, y que sería uno de los desencadenantes de la oleada revolucionaria por el continente. Por fin, habría que tener en cuenta que en Cataluña se mantuvieron algunas partidas carlistas al terminar la primera guerra y que se dedicaban más que otra cosa al bandolerismo. Eran los conocidos como trabucaires. Había, pues, un claro malestar en la Cataluña rural. En el plano más estrictamente carlista, deberíamos citar como causa el fracaso del proyecto matrimonial que algunos personajes moderados, como Jaime Balmes y Juan Donoso Cortés, habían emprendido para que la joven Isabel II se casara con el conde de Montemolín, Carlos Luis de Borbón, con el fin de resolver el conflicto o pleito dinástico. Sigue leyendo

Matiners y trabucaires, ‘carlistas revoltosos’ (2018)

Fuente: https://cronicaglobal.elespanol.com/

01/07/2018

Manuel Peña Díaz

La guerra de los Matiners fue una sublevación donde las protestas sociales y las reivindicaciones dinásticas se mezclaron en dosis diferentes según el territorio y la tradición antiliberal

El antiliberalismo catalán fue antes que el carlismo. La contrarrevolución tenía una larga trayectoria forjada desde la llamada Guerra Gran contra la Convención francesa (1793), a la que le siguieron los enfrentamientos con el ejército napoleónico (1808-1812), contra los liberales del trienio (1820-1823) y la guerra de los agraviados o malcontents (1827) partidarios de la Inquisición y contrarios a las veleidades reformistas del absolutismo fernandino. El tradicionalismo se hizo a sí mismo y recibió de buen grado las reivindicaciones ultramontanas de los carlistas a la muerte de Fernando VII (1833). Sigue leyendo