Archivo de la categoría: Mercedes Vázquez de Prada Tiffe

La Agrupación de Estudiantes Tradicionalistas y la renovación ideológica del Carlismo en los años cincuenta (1998)

La Agrupación de Estudiantes Tradicionalistas y la renovación ideológica del Carlismo en los años cincuenta (1998)

Trabajo de Mercedes Vázquez de Prada Tiffe (1998).

Publicado en IV Congreso General de Historia de Navarra de la Sociedad de Estudios Históricos de Navarra: Mito y realidad en la historia de Navarra, Volumen I (Pamplona, 1998).

En su intervención en el Montejurra de 1956, Ramón Massó, dirigente de la AET, insistiría en que “Nosotros cuando gritamos Viva el Rey no lo hacemos a un rey anónimo, sin apellido. Nosotros gritamos Viva el Rey Javier”.

Dos años después, el discurso de Don Carlos Hugo en el Montejurra de 1958 destacaría por su aperturismo renovador en clave europeísta. El integrismo iniciaba su declive.

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El tradicionalismo carlista ante la libertad religiosa (1963-1967) – (2017)

1963 Libertad religiosa

Trabajo de Mercedes Vázquez de Prada Tiffe.

El grupo de jóvenes universitarios de talante más abierto que sus jefes, consideraba, por el contrario, demasiado cerrados los principios tradicionalistas. Desde finales de los 50 trataron por ello de renovar el ambiente clerical y la rigidez ideológica del carlismo. La agrupación universitaria intentaba imbuir al tradicionalismo de los nuevos aires que soplaban en el Vaticano. La recepción española de la encíclica Mater et Magistra (1961), como más tarde de la Pacem in terris (1963), produjo un efecto revulsivo sobre el catolicismo español en su conjunto. Los jóvenes preconizaban la separación Iglesia-Estado y acogían a autores católicos aperturistas como el padre Díez Alegría, el padre Llanos, Joaquín Ruiz Giménez, etc.55. El delegado nacional de AET56, José Antonio Pérez España, destacaba que dentro de las jefaturas regionales faltaba “interés y preocupación por la influencia de los grupos de presión que hay en España: Juventud Obrera, Acción Católica, curas liberalizados, grupos políticos que actúan como grupos de presión, ese es el terreno de batalla de pasado mañana y los carlistas no están en ese ambiente”57. Sigue leyendo

La oposición al colaboracionismo carlista en Navarra (2015)

1960s Navarra oposición

Trabajo de Mercedes Vázquez de Prada Tiffe.

«En abril de 1966 Astrain fue cesado y sustituido por una comisión reorganizadora, presidida por José Ángel Zubiaur, hasta entonces secretario de la Junta Regional, que nombró con fecha 15 de marzo José María Zavala (…) El carlismo navarro dirigido por Zubiaur volverá a partir de entonces a la trayectoria independiente que continuarán criticando quienes rechazaban el sesgo nacionalista que adoptaba gran parte de la junta (…) Alertaba el exjefe regional sobre maniobras fueristas y criticaba el nacionalismo que predominaba en el Muthiko. En su opinión, había una maniobra contra la jefatura nacional que tramaban Vizcaya, Guipúzcoa y Navarra a petición de la segunda» (p. 803).

José María Valiente Soriano: Una semblanza política (2012)

1955s Valiente semblanza

Trabajo de Mercedes Vázquez de Prada Tiffe.

En este trabajo nos ha sorprendido encontrar alguna frase más propia del ensayo político, desde coordenadas ideológicas muy particulares en nuestro actual «aquí y ahora», que de la ciencia histórica como «Muy crítico con las desviaciones progresistas y socialistas y con las afirmaciones de carácter separatista vasco del carlismo, se adhiere a la labor del caudillo» (p. 262). Por otro lado la afirmación de que «El Congreso del Pueblo Carlista celebrado acordó en abril de 1971 (…) expulsar a José María Valiente» (p. 263), es cuando menos llamativa cuando la realidad es que ya el 6 de enero de ese mismo año la Junta Suprema del Carlismo había anunciado la separación de José María Valiente, que en octubre de 1970 había sido nombrado procurador en las Cortes franquistas por designación directa del Gobierno, respecto a la disciplina de la militancia carlista «por su actitud de desobediencia y desviación de la postura actual del Carlismo». Sigue leyendo

La reorganización del carlismo vasco en los sesenta: entre la pasividad y el “separatismo” (2012)

1960s Carlismo vasco

Trabajo de Mercedes Vázquez de Prada Tiffe.

«Los carlistas, a pesar de las tensiones con el Gobierno, pudieron hacerse mucho más visibles y contar con dos organizaciones legales: los Círculos Vázquez de Mella y la Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes de Tercios de Requetés, autorizada en 1962 (…) Sin embargo, aparece también una nueva oposición en torno al resurgir del movimiento obrero y la radicalización nacionalista, que encontrará apoyo en un sector del clero vasco cada vez más crítico con el régimen. La década de los sesenta vivió una creciente conflictividad laboral y social especialmente en las zonas más industrializadas que provocó un cambio social sin parangón en su historia. Todas estas transformaciones influyeron enormemente en el movimiento carlista, que en este contexto global tratará de buscar un nuevo protagonismo» (pp. 118-119). Sigue leyendo

El papel del carlismo navarro en el inicio de la fragmentación definitiva de la Comunión Tradicionalista (1957-1960) – (2011)

1957-1960 Carlismo navarro

Trabajo de Mercedes Vázquez de Prada Tiffe.

La autora analiza la evolución del carlismo navarro durante la década de 1950, que bajo la dirección de Francisco Javier Astráin, seguía siendo «la fuerza política más importante en Navarra» (p. 407.). «Los javieristas constituían el grupo más homogéneo y numeroso. Consiguieron organizarse en las jefaturas comarcales y regionales de la Comunión Tradicionalista y del requeté», mientras que las escisiones juanista  y sivattista fueron muy minoritarias y no tuvieron ninguna repercusión entre la masa carlista de Navarra.

El nuevo rumbo político del carlismo hacia la colaboración con el régimen (1955-56) – (2009)

1955-1956 Hacia la colaboración

Trabajo de Mercedes Vázquez de Prada Tiffe.

(En relación al Secretariado Nacional constituido en 1956 la autora confunde a Luis Hernando de Larramendi con su hijo Ignacio Hernando de Larramendi en la p. 189).

En la década de 1950 la consolidación de la dictadura franquista vino acompañada de un agotamiento político de la línea de oposición desarrollada por Fal Conde desde el Decreto de Unificación de 1937. En este contexto Don Javier fue especialmente presionado desde los sectores projuanistas y filosivattistas de la Comunión Tradicionalista, que planteaban salidas totalmente divergentes a la crisis interna. Pero finalmente un Secretariado Nacional compuesto por antiguos miembros del aparato falcondista acabaría marcando una línea intermedia. Sigue leyendo