Archivo de la categoría: 1833 Guerras Carlistas

El Carlismo en Ciudad Real, absolutismo y guerrilla

MiCiudadReal

12/11/2018

Entre 1834 y 1838 la provincia de Ciudad Real sufrió la primera guerra Carlista en la cual algunos de los guerrilleros que habían combatido contra la invasión francesa retomaron las armas para apoyar al pretendiente al trono de España Carlos V hermano del rey Fernando VII. Ciudad Real fue objetivo de sus ataques durante toda la guerra.

1834 fue el año de mayor actividad para el guerrillero Carlista Manuel Adame de La Pedrada, «El Locho», un ciudarrealeño que se había distinguido en la Partida de caballería de los húsares de Ciudad Real en la lucha contra los franceses durante la guerra de Independencia y durante el trienio liberal en la defensa del absolutismo Real siendo Teniente Coronel de caballería del ejército. En 1833 había levantado una Partida para defender los derechos del pretendiente Carlista Carlos V, conociéndose sus acciones por la crueldad. Sigue leyendo

Anuncios

Román Oyarzun sobre José Segarra (1939)

Román Oyarzun, Historia del Carlismo, 1939.

Ante la proximidad de Cabrera, Segarra perdió los estribos, y no sólo esto, sino su autoridad sobre su propia escolta, la cual, al percatarse de la traición que se preparaba, se volvió contra él, y tuvo que huir a uña de caballo y guarecerse en las filas liberales para librarse de la muerte. Desde Vich dirigió a los voluntarios carlistas y al Principado catalán una alocución concebida en los mismos términos de fementida honradez y falsa lealtad a los principios con que se expresan siempre los traidores, los que jamás tuvieron principios y los que jamás tuvieron lealtad.

Liberales y carlistas: Una guerra entre vecinos (2018)

elnacional.cat

23/09/2018

Marc Pons

Prats de Lluçanès (Osona), 4 de octubre de 1833. Estalla la Primera Guerra Carlista en Catalunya (1833-1840). Sólo hacía cinco días que había muerto Fernando VII y que había sido proclamada su hija, entonces una niña de tres años, que reinaría como Isabel II. La Primera Guerra Carlista y las dos sucesivas, oficialmente enfrentaron a los partidarios de Isabel ―coronada después de la derogación de la borbónica Ley Sálica que prohibía a las mujeres heredar la corona―, con los de su tío Carlos, hermano del difunto rey y segundo en la línea sucesoria antes de la maniobra de Fernando. También enfrentó a los liberales, concentrados en torno a la figura de la reina-niña contra los absolutistas ―llamados también apostólicos― que cerraron filas en torno al tío. Pero en Catalunya el conflicto adquirió unas motivaciones que iban mucho más allá de la ideología de estado. Sería una guerra entre viejos conocidos que guardaban en el cajón de la memoria y en la bodega de las armas viejas disputas que se remontaban, en ocasiones, a varias generaciones. Sigue leyendo

Bases bajo las cuales Navarra y las provincias Vascongadas seguirán adheridas a la monarquía de Carlos V (1838)

27 de mayo de 1838.

1ª Navarra y las provincias Vascongadas formarán otras tantas repúblicas independientes, federativas de la monarquía española.

2º Cada una de las provincias de Alava y Guipúzcoa, y señorío de Vizcaya se gobernarán según sus antiguos fueros.

3ª Navarra se gobernará también según sus fueros en el estado que tenían cuando se agregó a la Corona de Castilla en el año 1512, con las modificaciones que exijan las circunstancias.

4ª Se reformará la representación nacional en la forma que las Córtes acordaren, reunidos según el estado antiguo; pero a votación nominal y no por estamentos y a pluralidad absoluta de votos. Sigue leyendo

Antipatía carlista hacia el Ejército

Manuel de Santa Cruz, Apuntes y documentos para la historia del tradicionalismo español (1939-1966), Tomo 1 (1939), Madrid, 1979, p. 110.

“Con la Cruzada de 1936 terminan las suspicacias y reticencias del pueblo carlista hacia el Ejército; este pueblo conservaba, aunque en lento proceso de extinción, la imagen inmediatamente posterior a la segunda guerra carlista, de un ejército de ocupación al servicio de los vencedores liberales, que impedía el resurgimiento del carlismo vencido; por eso las familias carlistas eran poco aficionadas a que sus hijos siguieran la carrera militar”.

La Guerra dels Matiners en Cataluña (2017)

Nueva Tribuna

19/11/2017

Eduardo Montagut

En Cataluña, la Segunda Guerra Carlista, con derivaciones más allá del carlismo, es conocida con el nombre de Guerra dels Matiners (madrugadores, en catalán), y que se desarrolló entre 1846 y 1849. Existieron un conjunto de causas que precipitaron el conflicto. Por un lado, estaría el malestar que causaron determinadas políticas económicas y sociales emprendidas por Narváez: la reforma fiscal de 1845, que potenció los consumos (imposición indirecta), tan gravosos para las clases populares, y la defensa de la propiedad privada frente a la comunal o colectiva, así como la cuestión de las quintas, que privaba a las familias campesinas de manos útiles. Tampoco debe olvidarse la fuerte crisis agraria del momento, algo común a toda España y aún a Europa, y que sería uno de los desencadenantes de la oleada revolucionaria por el continente. Por fin, habría que tener en cuenta que en Cataluña se mantuvieron algunas partidas carlistas al terminar la primera guerra y que se dedicaban más que otra cosa al bandolerismo. Eran los conocidos como trabucaires. Había, pues, un claro malestar en la Cataluña rural. En el plano más estrictamente carlista, deberíamos citar como causa el fracaso del proyecto matrimonial que algunos personajes moderados, como Jaime Balmes y Juan Donoso Cortés, habían emprendido para que la joven Isabel II se casara con el conde de Montemolín, Carlos Luis de Borbón, con el fin de resolver el conflicto o pleito dinástico. Sigue leyendo

Matiners y trabucaires, ‘carlistas revoltosos’ (2018)

Fuente: https://cronicaglobal.elespanol.com/

01/07/2018

Manuel Peña Díaz

La guerra de los Matiners fue una sublevación donde las protestas sociales y las reivindicaciones dinásticas se mezclaron en dosis diferentes según el territorio y la tradición antiliberal

El antiliberalismo catalán fue antes que el carlismo. La contrarrevolución tenía una larga trayectoria forjada desde la llamada Guerra Gran contra la Convención francesa (1793), a la que le siguieron los enfrentamientos con el ejército napoleónico (1808-1812), contra los liberales del trienio (1820-1823) y la guerra de los agraviados o malcontents (1827) partidarios de la Inquisición y contrarios a las veleidades reformistas del absolutismo fernandino. El tradicionalismo se hizo a sí mismo y recibió de buen grado las reivindicaciones ultramontanas de los carlistas a la muerte de Fernando VII (1833). Sigue leyendo