Archivo de la categoría: 1833 Guerras Carlistas

De Letitia a Letizia o cómo quedar bien con todos

El Mundo

14/07/2017

Conxa Rodríguez

Lady Cecilia Letitia Underwood (1785-1873), duquesa de Inverness, se casó con el príncipe Augustus Frederick, uno de los 15 hijos de Jorge III, instalándose en un apartamento del palacio de Kensington como miembro que era de la familia real. La duquesa era también absolutista y, tan pancha, organizaba salones con los absolutistas europeos que recalaban o residían en Londres. Los españoles eran los carlistas y se prodigaban en palacio en el siglo XIX cuando Gran Bretaña poseía un imperio. El infante Juan, de la rama carlista, y su esposa la archiduquesa Beatriz, eran los más asiduos a los convites de lady Letitia. Sigue leyendo

Guimerá: cuando la Legión Extranjera Francesa aplastó a los carlistas en Cataluña

ABC

14/07/2017

Manuel P. Villatoro

En septiembre de 1835 esta unidad participó en su primera gran batalla en tierras españolas: el asedio de un castillo en Lérida

Proscritos y delincuentes, pero también valerosos héroes. Los soldados de la Legión Extranjera Francesa han pasado a la historia por sus actuaciones en México o Vietnam. Pero antes de ganarse a sangre y fuego sus galones fuera de Europa, los integrantes de este cuerpo combatieron también en España contra los boinas rojas de Carlos María Isidro. Hijos huérfanos de «la France» (la unidad fue instaurada después de que se prohibiera a aquellos que no fueran galos permanecer en el ejército nacional) en la Península demostraron su valía durante la Primera Guerra Carlista bajo la denominación oficial de Legión Auxiliar Francesa. Su bautismo de fuego más reconocido se sucedió en el castillo de Guimerá (en 1835) donde, además de su resolución, demostraron su crueldad fusilando (según varios historiadores) a una treintena de enemigos. Sigue leyendo

Proclama de la Junta Provisional Vasco-Navarra (1846)

Campo del honor y de la verdadera libertad, al pie de los Pirineos, 14 de septiembre de 1846.

Vasco-navarros:

La revolución perdida en el caos de sus funestos planes, intenta precipitarnos en la tumba donde ha encerrado vuestras libertades, vuestros fueros, precioso dones que conquistaron con su sangre vuestros antepasados. No les basta haber violado artera y traidoramente la más sagrada de vuestras venerables instituciones, haber hollado todas las promesas que prodigó para engañar la buena fe y la credulidad de los hijos del país vasco-navarro; no le basta haber pisado con sus innobles pies una constitución cuya teoría realizada pudiera haber hecho la felicidad de un país regido por leyes menos sabias y prudentes que las de Iberia. El gobierno, en fin, que pesa como horrible yugo sobre vosotros, que cien veces cuando estabais con las armas en la mano os ha prometido la conservación de vuestros privilegios, da ahora, que os ve desarmado, el golpe de gracia a vuestros más caros intereses. Sigue leyendo

‘Jergón’ y ‘El Cojo de Cirauqui’

Diario de Noticias

11/06/2005

EN este mundo traidor nada es verdad ni es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira”, dice un refrán popular, y nada hay más cierto. Como muestra, el caso de dos guerrilleros, dos líderes de partidas (grupos armados que no dependían del ejército y que aplicaban la táctica de guerra de guerrillas) que en la Tercera Guerra Carlista (1872-1876) abanderaron diferentes posicionamientos. Por un lado se encontraba el tudelano carlista Ezequiel Llorente, Jergón ; por otro, el liberal (defensor de Amadeo I de Saboya primero, de la República después y, por último, de Alfonso XII) Tirso Lacalle, El Cojo de Cirauqui , ya que había nacido en esta población. Aunque realizaron sus incursiones fuera de la Ribera (y más cerca de Tierra Estella), los dos estuvieron muy relacionados con esta zona ya que si uno nació en Tudela, otro pasó sus últimos días en Valtierra, donde permanece enterrado y donde engendró dos hijos. Sigue leyendo

El Abrazo de Maroto

Últimamente están apareciendo algunos escritos justificando la actuación de Maroto, queriendo hacerle  “bueno”; todos intentamos justificar nuestros actos; él también lo intentó, pero no le valió, y para la posteridad quedó el dicho: “más traidor que Maroto”.

Hubiese sido necesario algo más que un abrazo con su, al fin y al cabo, “compañero de armas” Espartero, al servicio de la causa liberal (lo primero, el dinero; la ley de la selva), para que tal denominación no le cuadrase bien. Sigue leyendo

“No se cumple, con menoscabo de nuestros Fueros, ninguna orden ni decreto de ninguna autoridad, ni del Rey ni del Papa”

Román Oyarzun, Historia del Carlismo, 1939, p. 595.

Como muestra del celo y energía con que defendían las prerrogativas y derechos forales, copiamos a continuación parte de una comunicación que la Diputación carlista de Álava dirigió al Comandante militar de D. Carlos en dicha provincia, D. Rafael Álvarez. Decía así: «Que en esta tierra, señor, no se cumple, con menoscabo de nuestros Fueros, ninguna orden ni decreto de ninguna autoridad, ni del Rey ni del Papa, más que en materia de dogmas».