Archivo de la categoría: 1833 Guerras Carlistas

Antipatía carlista hacia el Ejército

Manuel de Santa Cruz, Apuntes y documentos para la historia del tradicionalismo español (1939-1966), Tomo 1 (1939), Madrid, 1979, p. 110.

“Con la Cruzada de 1936 terminan las suspicacias y reticencias del pueblo carlista hacia el Ejército; este pueblo conservaba, aunque en lento proceso de extinción, la imagen inmediatamente posterior a la segunda guerra carlista, de un ejército de ocupación al servicio de los vencedores liberales, que impedía el resurgimiento del carlismo vencido; por eso las familias carlistas eran poco aficionadas a que sus hijos siguieran la carrera militar”.

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La Guerra dels Matiners en Cataluña (2017)

Nueva Tribuna

19/11/2017

Eduardo Montagut

En Cataluña, la Segunda Guerra Carlista, con derivaciones más allá del carlismo, es conocida con el nombre de Guerra dels Matiners (madrugadores, en catalán), y que se desarrolló entre 1846 y 1849. Existieron un conjunto de causas que precipitaron el conflicto. Por un lado, estaría el malestar que causaron determinadas políticas económicas y sociales emprendidas por Narváez: la reforma fiscal de 1845, que potenció los consumos (imposición indirecta), tan gravosos para las clases populares, y la defensa de la propiedad privada frente a la comunal o colectiva, así como la cuestión de las quintas, que privaba a las familias campesinas de manos útiles. Tampoco debe olvidarse la fuerte crisis agraria del momento, algo común a toda España y aún a Europa, y que sería uno de los desencadenantes de la oleada revolucionaria por el continente. Por fin, habría que tener en cuenta que en Cataluña se mantuvieron algunas partidas carlistas al terminar la primera guerra y que se dedicaban más que otra cosa al bandolerismo. Eran los conocidos como trabucaires. Había, pues, un claro malestar en la Cataluña rural. En el plano más estrictamente carlista, deberíamos citar como causa el fracaso del proyecto matrimonial que algunos personajes moderados, como Jaime Balmes y Juan Donoso Cortés, habían emprendido para que la joven Isabel II se casara con el conde de Montemolín, Carlos Luis de Borbón, con el fin de resolver el conflicto o pleito dinástico. Sigue leyendo

Matiners y trabucaires, ‘carlistas revoltosos’ (2018)

Fuente: https://cronicaglobal.elespanol.com/

01/07/2018

Manuel Peña Díaz

La guerra de los Matiners fue una sublevación donde las protestas sociales y las reivindicaciones dinásticas se mezclaron en dosis diferentes según el territorio y la tradición antiliberal

El antiliberalismo catalán fue antes que el carlismo. La contrarrevolución tenía una larga trayectoria forjada desde la llamada Guerra Gran contra la Convención francesa (1793), a la que le siguieron los enfrentamientos con el ejército napoleónico (1808-1812), contra los liberales del trienio (1820-1823) y la guerra de los agraviados o malcontents (1827) partidarios de la Inquisición y contrarios a las veleidades reformistas del absolutismo fernandino. El tradicionalismo se hizo a sí mismo y recibió de buen grado las reivindicaciones ultramontanas de los carlistas a la muerte de Fernando VII (1833). Sigue leyendo

Proclama “Españoles, Catalanes, Viva Carlos V”, de Benet de Plandolit i de Targarona (1834)

Ya llegó al fin el deseado día de verme con nueva dicha entre vosotros y pisar nuestro suelo nativo jurando bañarle con mi sangre antes que emigrar a los países extrangeros. El Rey nuestro señor Carlos V, a quien he visto en mi peregrinación, que ignoráis, acaba de nombrarme segundo comandante general de este Principado, con encargo de restablecer en él la monarquía, y con el mismo objeto me previene que, en su real nombre, publique, como lo verifico, el brillante concepto que le merece la Cataluña, predilecta de su corazón por las pruebas de fidelidad en 1808 y 1822; que invite al clero, a la nobleza, y al pueblo en general, avisándoles que el Rey está en campaña; (…) y que correspondiendo a los esfuerzos que dichas clases hagan en defensa de su soberanía e indudables derechos, que tampoco pueden ya ignorarse, promete guardar los antiguos privilegios a este Principado, respetar y mantener en estado floreciente la santa religión de nuestros progenitores, proteger el comercio, fomentar la industria, reparar los daños de los ramos del Estado, y finalmente no escasearemos sus benéficas miras a los que se hiciesen dignos de alcanzarlas. Sigue leyendo

Adiós al líder carlista (2017)

Tiempo de Hoy

06/07/2017

Luis Reyes

Cegama, Guipúzcoa, 24 de junio de 1835. Muere Zumalacárregui, el general que creó el Ejército carlista y puso en jaque al Gobierno liberal.

El pretendiente don Carlos, Carlos V para los carlistas, tenía que sustituir a su general en jefe, muerto en combate, y no tuvo mejor ocurrencia que nombrar generalísima de sus ejércitos a la Virgen de los Dolores. Parece una estupidez, pero lo cierto es que no había ningún militar carlista que pudiese cubrir el hueco que dejaba Tomás de Zumalacárregui, verdadera alma de la insurgencia armada. Muerto aquel caudillo, solo la intervención divina podía salvar la causa de don Carlos. Sigue leyendo

La política tradicional en España (1869)

Obra de Bienvenido Comín, impresa en Zaragoza, en 1870 (pp. 48-49).

1870 La política tradicional en España

“Si bien se mira el asunto, la forma federativa es la que mejor responde a las tradiciones históricas y legales del pueblo español, como quiera que estas tradiciones emanan de las diferentes leyes con que se han regido las provincias españolas, y esas leyes proceden de los diversos hábitos y costumbres engendrados por los diversos orígenes de aquellas provincias, en otros tiempos, como es sabido, reinos independientes y soberanos. Ahora bien: la descentralización, la autonomía de que vengo hablando, es, a mi juicio, el medio más adecuado de obtener esa federación, hasta donde hoy se hace posible para no romper la unidad nacional y política, providencialmente creada a poder de heroicos esfuerzos y no pequeños sacrificios”.