Archivo de la categoría: ***Las Españas

“Pedro Morrinhas” sobre el caciquismo (1912)

Artículo publicado en la revista Vade Mecum del Jaimista.

Quienes se llamen demócratas no pueden racionalmente hacer de la tutela centralista, del predominio de los supremos órganos de la autoridad, una condición indispensable para el mantenimiento de la unidad de la patria. Eso implica la renuncia a todas las exaltaciones de los méritos y eficacias de la libertad. El centralismo, que supone la uniformidad, evoca inevitablemente la idea una voluntad cesárea y despótica que impone a los pueblos moldes legales nocivos e inconvenientes, porque una vestidura uniforme no puede acomodarse bien a lo que esencialmente esta regido por el principio de la diversidad. ¿Qué importa que esa voluntad sea la de un tirano o la de una oligarquia que, a nombre del Estado, imponga hasta el último confín de la patria su autocrático señorío?… Sigue leyendo

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Esbozo del Programa Tradicionalista (1908)

Folleto de Juan María Roma.

Las leyes pueden ser de tres clases: leyes de derecho natural, que ningún pueblo puede conculcar, como “no matarás”, “amarás a tu padre y a tu madre”, “el hombre es libre”; leyes tradicionales, que son las que un pueblo se ha dado a si mismo durante siglos y siglos, del mismo modo que otro pueblo se ha dado otras diferentes; y leyes accidentales, que son las dadas a tenor del derecho natural y de las tradiciones a cada instante y según los tiempos. Sigue leyendo

Juan Vázquez de Mella sobre la Monarquía Federal (1890) y (1916)

Discurso pronunciado en el Congreso el 30 y 31 de mayo de 1890:

«¿Quién puede negarlo sobre todo en España, donde estas regiones forman una verdadera personalidad histórica? ¿Quién puede negarlo aquí, donde la unidad nacional es posterior a las entidades regionales y que, en cierto modo, se ha establecido por pacto implícito, formando eso que yo llamaba con asombro de algunos, «monarquía federal»? Porque aquí, la nación, mejor diré, el Estado central, ha sido la resultante de la unión de varias regiones que antes eran independientes, pero que al unirse no han podido perder aquellas prerrogativas y facultades esenciales a toda entidad jurídica, sobre todo si es de un orden tan superior como lo son las regiones.» Sigue leyendo

Juan Vázquez de Mella sobre el uso de las lenguas (1918)

Fragmento de su discurso en la Semana Regionalista de Santiago de Compostela en julio de 1918:

“Yo afirmo el libre uso de la lengua para todo cuanto quieran y para todo cuando deseen y necesiten los que la hablan en una región; no pongo en esto límites a mi afirmación, que no puede ser más categórica. Para todos los actos, no digo literarios, porque eso nadie lo niega, sino judiciales, para todo puede usarse la lengua regional. Y no comprendo aquellos extraños temores que sienten algunos acerca de la merma que puedan producir en la lengua común las lenguas regionales. Más hay que temer por éstas que por aquella”.

Manuel Polo y Peyrolón sobre la enseñanza de las lenguas (1896)

Fragmento de un discurso pronunciado en el Congreso de los Diputados, después de exponer la situación en que se encontraba el problema y las gestiones que para resolverlo estaban realizando las Diputaciones de Navarra y Guipúzcoa:

“La Ley de Instrucción Pública de don Claudio Moyano, de 1857, previene que en todas las escuelas se explique y se dé la enseñanza en castellano: ese precepto absoluto parece que está en oposición con mi ruego; pero creo que todo puede conciliarse haciendo que el maestro o la maestra conozcan el castellano y, además, el vascuence, el catalán o el dialecto de la región en que van a ejercer su cargo -por eso, creo que lo más eficaz sería permitir la lengua regional, para conseguir lo cual me parece que basta una real orden del Ministerio de Fomento-. Esta medida produciría resultados beneficioso; pero  todavía se podría conseguir más estableciendo en las escuelas normales de esas regiones la enseñanza del valenciano en Valencia, del catalán en Barcelona y del vascuence en San Sebastián, Bilbao, Vitoria y Pamplona, etc., de manera que todo maestro conocería a la vez el castellano y la lengua regional, sirviéndose de aquél para enseñar ésta y viceversa”.

Prólogo de Josep Benet a «El Carlismo y las autonomías regionales» (1974)

Prólogo al libro «El Carlismo y las autonomías regionales» (1974), de Evaristo Olcina Jiménez.

El escritor y político republicano catalán, Pere Coromines, que en su juventud fue uno de los acusados en el Proceso de Montjuich, en una conferencia dada en el Ateneo de Barcelona en 1927, se lamentaba de que los estudios sobre la historia del carlismo fueran tan poco cultivados. Y hacia observar que los que hasta aquel momento se habían publicado eran, por lo general, de signo parcial, ya que pretendían defender, unos, la idea y actuación liberal, y otros, la carlista. Eran, por así decirlo, escritos de combate. Ante esta situación, Pere Coromines pedía que se renovaran los estudios sobre las guerras carlistas –«cal renovar els estudis carlins», escribía- y que se entrara en una etapa de objetividad.  Sigue leyendo