Archivo de la etiqueta: Grupos de Acción Carlista (GAC)

El Partido Carlista: breve crónica de veinte años de lucha (1976-1996)

Texto publicado en El Carlismo: la insurrección continúa (Cuadernos El Corazón del Bosque).

Muerto Franco, el sucesor elegido por él -Juan Carlos- y un grupo de políticos muy vinculados al franquismo ponen en marcha la transición de la dictadura a la democracia formal. Carlos Hugo de Borbón Parma, líder del Partido Carlista, reitera que no va a plantear ningún pleito dinástico, que su primer objetivo es consolidar las libertades para luchar, posteriormente, por la construcción de un Socialismo Plural y de Autogestión Global dentro de un Estado Federal.

1976

El mes de enero una delegación del P. Carlista, formada por Doña María Teresa de Borbón Parma y Gabriel Zubiaga, informa en Estrasburgo al Consejo de Europa sobre la situación política que se vive en esos momentos en España. Sigue leyendo

El Pensamiento Navarro (2008)

Nabarralde

Luis María Martínez Garate

Estos últimos días, estimulado por la lectura de un, para mí por lo menos, muy interesante libro he recordado una temprana mañana, soleada supongo, de un domingo de agosto de 1970. En aquella época yo estudiaba en Madrid y me encontraba en Iruñea compaginando el estudio de asignaturas pendientes para la convocatoria de septiembre, varias clases impartidas a estudiantes de bachiller para obtener algún pequeño beneficio y el ocio propio de las vacaciones. Sigue leyendo

Acciones armadas del carlismo contra la dictadura franquista: los grupos de acción carlista (GAC)

Josep Miralles Climent 

(Grup per a la Recerca de la Memòria Històrica de Castelló; Grup d’Història Local i Fons Orals de la UJI)

RESUMEN

En el contexto de lo que Julio Aróstegui denominó tortuosa relación del carlismo con el régimen franquista, y en concreto de la evolución ideológica que la Comunión Tradicionalista experimentó durante las décadas de los años 50 y 60 del siglo XX, se produjo un fenómeno que no por poco conocido era ajeno a la tradición guerrillera e insurreccional del carlismo. Se trata de un proceso de lucha armada inspirado no sólo en la tradición carlista, sino en las luchas anticoloniales y guerrilleras de aquéllos años. Esta opción armada, aunque surgida en el seno del carlismo, no estaba asumida por todo el conjunto del Partido Carlista -cuyo compromiso contra el franquismo ya era pacífico-, sino por un sector de la juventud más impaciente que pretendía quemar etapas con esta práctica de guerrilla urbana. Los protagonistas de este movimiento armado fueron sólo una parte de los llamados Grupos de Acción Carlista (GAC) que, aunque tuvieron una vida de casi una década entre 1965 y 1975, dentro del Partido Carlista, sus acciones armadas fueron más cortas (1970-1973) y protagonizadas solamente por militantes de Euskalherria, Cataluña, Castilla-León y Aragón, zonas en las que tuvieron su radio de acción armada. Se dedicaron fundamentalmente a realizar voladuras, atracos a bancos y empresas, interferencias de emisiones de radio o TV con propaganda contra el régimen, atentados contra intereses norteamericanos y proyectos de secuestros de personalidades franquistas y de asaltos a presidios. Tuvieron relación con el MIL y colaboraron con la ETA de aquellos años, aunque a diferencia de éstos, no cometieron ningún asesinato ni provocaron ninguna muerte. Sin embargo muchos de esos militantes carlistas fueron detenidos y torturados o tuvieron que exiliarse, siendo sometidos a consejos de guerra y a juicios ante el TOP, sufriendo condenas en cárceles españolas y francesas. A pesar de la opción democrática y pacífica del Partido Carlista por un socialismo autogestionario, éste y sus abogados les prestaron las ayudas morales, económicas y legales que necesitaron por medio de una comisión de este partido político encargada de sus perseguidos y represaliados. Sigue leyendo

Detenidos en Pamplona (1968)

Fuente: Revista Montejurra, nº 41, Septiembre de 1968, p. 29.

En la madrugada del 7 al 8 de septiembre, fueron repartidos varios miles de hojas —firmadas por los llamados Grupos de Acción Carlista (G. A. C.)— en el pueblo navarro de Sangüesa. Las octavillas hacían alusión a la actuación de la Comisión Organizadora de los Juegos Florales al nombrar Reina de los mismos a la Srta. Fraga, hija del Ministro de Información y Turismo. Parece ser que esas hojas —conceptuadas como supuestamente delictivas por menosprecio del Gobierno y del Ministro de Información y Turismo— fueron lanzadas a las calles sangüesinas desde unos automóviles. Un vigilante nocturno realizó varios disparos en un fallido intento por detener un vehículo. Sigue leyendo

Una expropiación revolucionaria en la Pamplona de 1973

Fuente: Manuel Martorell, Jesús Monzón, el líder comunista olvidado por la Historia (Pamiela, Pamplona, 2000, p. 269).

Solamente diez días antes de la muerte de Monzón [24 de octubre del 1973], un comando de los Grupos de Acción Carlista (GAC) asalta en Pamplona una sucursal del Banco Central. El objetivo es recaudar fondos para impulsar la lucha armada que esta organización de jóvenes carlistas ya había comenzado en 1968 para derribar a Franco e instaurar un sistema democrático, federal y socialista bajo el liderazgo de Carlos Hugo de Borbón Parma, primogénito de Javier de Borbón, pretendiente tradicionalista que dio la orden para la sublevación del requeté el 18 de julio de 1936, y que colaboró con el maquis en la Francia de Vichy contra la ocupación nazi. La sucursal bancaria asaltada está en el barrio de la Rochapea, aquel foco obrero en el que cuajó el PCE de Monzón antes de la Guerra Civil y está situada justo en frente del callejón de los Cutos, el lugar donde se adiestraban las Milicias Obreras y Antifascistas puestas en pie por Monzón precisamente para defender a la República de la insurrección carlista en marcha. Esta paradójica coincidencia es todo un símbolo, porque los carlistas detenidos por esta acción, serán de los últimos presos políticos en ser amnistiados durante la transición política, incluso más tarde que los dirigentes del PCE carrillista. Es como si una nueva Pamplona, que había desarrollado la industrialización que él conoció en sus inicios, le estuviera tendiendo la mano, dándole la razón de que en su pueblo había un germen revolucionario del que él, Jesús Monzón Repáraz, y su inseparable compañera, Aurora Gómez Urrutia, habían sido pioneros; era como si Navarra, que les dio la espalda en 1936, retomara el camino que él había marcado y que Carrillo y Franco habían desviado de la historia. Pamplona les lanzaba así, a Sito y Ciruela, la última sonrisa en el momento de encontrarse, finalmente, con la muerte.

Salvador Puig Antich (2006)

Este artículo fue publicado en El Federal, nº 28, de noviembre de 2006. El tío carlista de Salvador al que hace referencia era José Puig Pellicer, jefe regional del carlismo catalán (sector oficialista) durante los años 1950.

Hay pocos capítulos de la larga lucha contra la dictadura franquista, en los que el Partido Carlista no estuviese presente.

A pesar de la “historia oficial”, que quiere hacernos creer que fueron unas determinadas fuerzas políticas y sindicales quienes lucharon contra Franco, cada vez se hace más difícil el silenciar la presencia carlista en estas luchas contra la injusticia y la opresión. Sigue leyendo