Archivo de la etiqueta: Grupos de Acción Carlista (GAC)

Muthiko Alaiak: Nuestra Historia. Algo de historia sobre nuestros 50 primeros años (1931-1981)

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RECIEN estrenada la década de los 30 apenas han llegado hasta la recoleta Iruña los ecos del escándalo del “Martes Negro” de Wall Street, y a la mayoría de sus habitantes les trae sin cuidado la puntualidad de los trenes en la Italia mussoliniana o la crisis de la República de Weimar. La ciudad conserva todavía su fisonomía decimonónica, con sus viejas rúas grerniales, sus cuencanos camino del mercado de Santo Domingo, los artesanos trabajando -a la vez que chafardeando- en la puerta del taller y ese inveterado aíre clerical que tanta guerra le daba a Pío Baroja.

Los vecinos de la Navarrería han visto desaparecer las murallas de Tejería, y los de San Cernin y San Nicolás los baluartes y las vetustas puertas de puente levadizo. La ciudad se expansiona con el Ensanche Nuevo y se traza la Avenida de Carlos III el Noble con aires de gran boulevard, por la certera intuición de los ediles que la ven como futura arteria principal de la Pamplona moderna. Se habla, incluso, de que piensan demoler el Gaiarre para enlazar la Avenida con la Plaza del Castillo. Víctor Eusa, por su parte, muy en la onda. se dedica a atestar la ciudad de edificios cubistas y colonias de chalets racionalistas. Sigue leyendo

Cuadernos de Historia del Carlismo (1997-2007)

Serie de cuadernos coordinada por Javier Onrubia Rebuelta, también director de la Biblioteca Popular Carlista.

  1. Valle-Inclán, su obra y el Carlismo, María Teresa de Borbón Parma, Octubre de 1997.
  2. José María de Zavala, un testimonio carlista (1924-1992), Noviembre de 1997.
  3. Los cursos de la juventud carlista. Análisis de una década (1964-1974), Joaquín Cubero Sánchez, Diciembre de 1997. Sigue leyendo

Tomás Martorell. Andanzas de un carlista (2004)

Diario de Noticias (Navarra)

05/07/2004

Tomás Martorell, con el uniforme militar carlista.

El pasado 17 de junio, a los 92 años, falleció en Pamplona Tomás Martorell Rosáenz. Dejó trece hijos, una vida entregada a la doctrina carlista y, entre muchas otras cosas, un breve libro autobiográfico –Andanzas de un carlista del siglo XX – en el que rememora los avatares de la Guerra Civil, su posterior desengaño, la lucha por la supervivencia del carlismo y los conflictos en los que se vio envuelta su familia en los últimos años del franquismo. Sigue leyendo

El Partido Carlista: breve crónica de veinte años de lucha (1976-1996)

Texto publicado en El Carlismo: la insurrección continúa (Cuadernos El Corazón del Bosque).

Muerto Franco, el sucesor elegido por él -Juan Carlos- y un grupo de políticos muy vinculados al franquismo ponen en marcha la transición de la dictadura a la democracia formal. Carlos Hugo de Borbón Parma, líder del Partido Carlista, reitera que no va a plantear ningún pleito dinástico, que su primer objetivo es consolidar las libertades para luchar, posteriormente, por la construcción de un Socialismo Plural y de Autogestión Global dentro de un Estado Federal.

1976

El mes de enero una delegación del P. Carlista, formada por Doña María Teresa de Borbón Parma y Gabriel Zubiaga, informa en Estrasburgo al Consejo de Europa sobre la situación política que se vive en esos momentos en España. Sigue leyendo

El Pensamiento Navarro (2008)

Nabarralde

Luis María Martínez Garate

Estos últimos días, estimulado por la lectura de un, para mí por lo menos, muy interesante libro he recordado una temprana mañana, soleada supongo, de un domingo de agosto de 1970. En aquella época yo estudiaba en Madrid y me encontraba en Iruñea compaginando el estudio de asignaturas pendientes para la convocatoria de septiembre, varias clases impartidas a estudiantes de bachiller para obtener algún pequeño beneficio y el ocio propio de las vacaciones. Sigue leyendo

Acciones armadas del carlismo contra la dictadura franquista: los grupos de acción carlista (GAC)

Josep Miralles Climent 

(Grup per a la Recerca de la Memòria Històrica de Castelló; Grup d’Història Local i Fons Orals de la UJI)

RESUMEN

En el contexto de lo que Julio Aróstegui denominó tortuosa relación del carlismo con el régimen franquista, y en concreto de la evolución ideológica que la Comunión Tradicionalista experimentó durante las décadas de los años 50 y 60 del siglo XX, se produjo un fenómeno que no por poco conocido era ajeno a la tradición guerrillera e insurreccional del carlismo. Se trata de un proceso de lucha armada inspirado no sólo en la tradición carlista, sino en las luchas anticoloniales y guerrilleras de aquéllos años. Esta opción armada, aunque surgida en el seno del carlismo, no estaba asumida por todo el conjunto del Partido Carlista -cuyo compromiso contra el franquismo ya era pacífico-, sino por un sector de la juventud más impaciente que pretendía quemar etapas con esta práctica de guerrilla urbana. Los protagonistas de este movimiento armado fueron sólo una parte de los llamados Grupos de Acción Carlista (GAC) que, aunque tuvieron una vida de casi una década entre 1965 y 1975, dentro del Partido Carlista, sus acciones armadas fueron más cortas (1970-1973) y protagonizadas solamente por militantes de Euskalherria, Cataluña, Castilla-León y Aragón, zonas en las que tuvieron su radio de acción armada. Se dedicaron fundamentalmente a realizar voladuras, atracos a bancos y empresas, interferencias de emisiones de radio o TV con propaganda contra el régimen, atentados contra intereses norteamericanos y proyectos de secuestros de personalidades franquistas y de asaltos a presidios. Tuvieron relación con el MIL y colaboraron con la ETA de aquellos años, aunque a diferencia de éstos, no cometieron ningún asesinato ni provocaron ninguna muerte. Sin embargo muchos de esos militantes carlistas fueron detenidos y torturados o tuvieron que exiliarse, siendo sometidos a consejos de guerra y a juicios ante el TOP, sufriendo condenas en cárceles españolas y francesas. A pesar de la opción democrática y pacífica del Partido Carlista por un socialismo autogestionario, éste y sus abogados les prestaron las ayudas morales, económicas y legales que necesitaron por medio de una comisión de este partido político encargada de sus perseguidos y represaliados. Sigue leyendo