Archivo de la categoría: Historiadores del Carlismo

Los conocimientos de Almudena Grandes sobre el Carlismo (2020)

El Obrero

09/02/2020

Josep Miralles Climent

Almudena Grandes debe ser una buena novelista, pero como analizadora de la historia creo que flaquea bastante. Ello viene a cuento por un artículo en “El País Semanal”, del 2 de febrero, titulado “El lugar del accidente”, donde, aprovechando la noticia de un dramático accidente en Estella, ocurrido en una calle llamada Carlos VII, arremete contra este personaje en particular, contra sus antepasados y contra el carlismo en general acusándolo de golpista, cuando todo el mundo sabe que los únicos golpistas del siglo XIX fueron los espadones militares –muy liberales todos- y contra uno de ellos –el general Narváez- luchó el carlismo, aliado a republicanos y progresistas radicales, en la “Guerra dels Matiners”, conocida también como Segunda Guerra Carlista, capitaneada por Carlos VI, antecesor de Carlos VII.

Sigue leyendo

El Conde de Fuentes y los Fueros de Aragón (1833)

A los pocos días de la muerte de Fernando VII José María Pignatelli de Aragón, conde de Fuentes, publicó un artículo en Francia sobre la situación española. Acababa vitoreando a Carlos V y a los fueros de Aragón.

Más info: Alfonso Bullón de Mendoza y Gómez de Valugera, “La nobleza titulada y don Carlos”, Aportes, nº 1, Madrid, marzo de 1986, pp. 6 y 9.

Ramón Cabrera y Griñó (2000)

Gran Enciclopedia Aragonesa

(Tortosa, Tarragona, 1806 – Wentworth, Inglaterra, 24-V-1877). Prestigioso general carlista Buscar voz.... Hijo de un marino mercante, sus padres quisieron que fuera sacerdote, para que disfrutase de un beneficio eclesiástico adscrito a la familia; con este fin ingresó en el Seminario de Tortosa, donde seguiría estudios, más por inercia que por vocación, no llegando a ordenarse.

Al estallar la guerra civil Buscar voz... en 1833 se sumó a las partidas carlistas del Maestrazgo a las órdenes de Carnicer Buscar voz..., participando en diversas acciones de guerra no solamente en estas tierras, sino también en las del Bajo Aragón, ocupando Caspe, de donde sacó un cuantioso botín. Tras el fusilamiento de Carnicer pasó a ser comandante interino del Bajo Aragón, a fines de 1835. Al empezar el año 1836 diseminó sus fuerzas e impuso la guerra de guerrillas; por entonces tuvieron lugar los fusilamientos de los alcaldes de Valdealgorfa y Torrecilla, y, como represalia, el fusilamiento por parte de los liberales (Nogueras Buscar voz... y Espoz y Mina Buscar voz...) de la madre de Cabrera (16-II-1836). Tal muerte levantó polvareda en el extranjero y provocaría una cadena de represalias por parte de Cabrera, como la muerte de cuatro mujeres inocentes en Valderrobres. Sigue leyendo

Prólogo de José Andrés-Gallego a -Carlismo y represión “franquista”- (2009)

“Prólogo” a Manuel Martorell y Josep Miralles, Carlismo y represión “franquista”: Tres estudios sobre la guerra civil y la posguerra, s.l., Ediciones Arcos, 2009, pág. 1-19.

2009 Prólogo de José Andrés-Gallego a Carlismo y represión -franquista-

Observaciones de un viejo carlista a unas cartas del Conde de Rodezno (1946)

Justa alarma ha venido inspirando a los carlistas la no disimulada actuación juanista del Conde de Rodezno. Los que ya somos viejos, encanecidos en las luchas carlistas, tenemos dolorosa experiencia de actividades de Don Tomás Domínguez Arévalo, tendentes a sacar a la Comunión de sus posiciones. Él, de un carlismo estático e ineficaz, es quien, en todas las épocas críticas que ha conocido, ha sustentado la misma desalentadora tesis: «El Carlismo está en vía muerta; es un organismo inoperante». Y en una «consecuencia» política invariable, ha propugnado en todo momento la colaboración de la Comunión con cualesquiera otras tendencias políticas que han ido surgiendo en su extrarradio, bajo pretexto de atraerse a los afines. Esto le ha conquistado en su historia política dos notas características de su personalidad: para el gusto de los liberales, es el Conde de Rodezno modelo de tolerancia; para el sentir de los carlistas, es el Conde de Rodezno exponente de flaqueza y falta de fe.

Por tanto, cuando lo hemos visto actuar cerca de Don Juan de Borbón, en constantes tertulias con aristócratas juanistas; cuando hemos sabido que había ido a Estoril, todos los carlistas que no somos débiles ni tolerantes hemos experimentado el temor y la alarma, viendo en sus pasos una maniobra. Sigue leyendo

La Legitimidad y los legitimistas. Observaciones de un viejo carlista sobre las pretensiones de un Príncipe al Trono de España (1948)

DEDICATORIA

A dos antiguos amigos

Fuimos compañeros en las luchas de los tiempos difíciles. Cuando nuestra juventud no comprendía que la triste visión utilitaria de la vida siempre causa deserciones de los egoístas, de los pusilánimes, de los apocados de voluntad. Seguimos unidos los azarosos días de la República en los combates heroicos. Y cuando España descubrió, una vez más, la grandeza de sus santas rebeldías, a los tres nos tocó sufrir en las mazmorras rojas el peso de la misma tiranía. ¡Dichosos los tiempos de tan entrañable unión! Sigue leyendo