Archivo de la categoría: 1876 I Restauración Borbónica

Hace cien años: gran fiesta en Gernika (2009)

El Correo Digital

05/07/2009

Hace cien años, el carlismo se dio un baño de masas para conmemorar por todo lo alto el acto de la jura de los fueros por parte de Carlos VII el 3 de julio de 1875

El 3 de julio de 1875, don Carlos de Borbón y Austria de Este, proclamado por sus seguidores como Rey de las Españas, acudió a Gernika para jurar de forma solemne los fueros de Vizcaya. La fórmula utilizada por el jefe carlista fue la siguiente: «Juro por Dios y esta Santa Hostia consagrada guardar y hacer guardar, observar, cumplir y ejecutar inviolablemente los fueros, libertades, franquezas, exenciones, prerrogativas, buenos usos y costumbres que ha tenido y tiene este Muy Noble y Muy Leal Señorío de Vizcaya». Con ese acto se sellaba el compromiso de los carlistas por la defensa de los fueros vascongados. Sigue leyendo

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Los propósitos del carlismo (1910)

ABC (Madrid)

17/09/1910

ABC 1910-09-17 A Los propósitos del carlismo

ABC 1910-09-17 B Los propósitos del carlismo

La autonomía regional está también comprendida en nuestro programa, y Cataluña que tanto tiene que sufrir bajo el régimen actual, recobrará su independencia, así como su lengua nacional, el catalán. El servicio militar actual es muy malo, y el servicio militar obligatorio, del que ahora tanto se viene hablando, es un absurdo, pues no tenemos la pretensión de ser una gran potencia.

Debemos implantar el servicio militar voluntario, como lo tienen en Inglaterra.

“Pedro Morrinhas” sobre el caciquismo (1912)

Artículo publicado en la revista Vade Mecum del Jaimista.

Quienes se llamen demócratas no pueden racionalmente hacer de la tutela centralista, del predominio de los supremos órganos de la autoridad, una condición indispensable para el mantenimiento de la unidad de la patria. Eso implica la renuncia a todas las exaltaciones de los méritos y eficacias de la libertad. El centralismo, que supone la uniformidad, evoca inevitablemente la idea una voluntad cesárea y despótica que impone a los pueblos moldes legales nocivos e inconvenientes, porque una vestidura uniforme no puede acomodarse bien a lo que esencialmente esta regido por el principio de la diversidad. ¿Qué importa que esa voluntad sea la de un tirano o la de una oligarquia que, a nombre del Estado, imponga hasta el último confín de la patria su autocrático señorío?… Sigue leyendo

Esbozo del Programa Tradicionalista (1908)

Folleto de Juan María Roma.

Las leyes pueden ser de tres clases: leyes de derecho natural, que ningún pueblo puede conculcar, como “no matarás”, “amarás a tu padre y a tu madre”, “el hombre es libre”; leyes tradicionales, que son las que un pueblo se ha dado a si mismo durante siglos y siglos, del mismo modo que otro pueblo se ha dado otras diferentes; y leyes accidentales, que son las dadas a tenor del derecho natural y de las tradiciones a cada instante y según los tiempos. Sigue leyendo

Catalunya y els Carlins (1900)

Folleto de Joan Bardina.

La Revolución francesa, cuna del parlamentarismo neo latín, lo es también del centralismo y del individualismo. Así lo reconoce Prat de la Riba, en su discurso de la Asamblea de Manresa y así lo creen todos los pensadores. Porque si reforzar las personas jurídicas y sociales equivale a dar menos importancia al individuo, es evidente que el liberalismo, que deifica al individuo, será antitético con el regionalismo, cuando el objetivo son las personas sociales. De aquí que los partidos liberales españoles hallan sido siempre centralistas; de aquí que lo sean los actuales partidos dinásticos; han de serlo por fuerza, mientras sean liberales y parlamentarios; siendo puras mentiras de engaña tontos todas aquellas promesas de silvelo-liberales. Las ideas nos decían que no podían ser otra cosa; la práctica ha venido a corroborar las ideas. Sigue leyendo