Archivo de la categoría: 1931 II República y Guerra Civil

Prólogo de José Andrés-Gallego a -Carlismo y represión “franquista”- (2009)

“Prólogo” a Manuel Martorell y Josep Miralles, Carlismo y represión “franquista”: Tres estudios sobre la guerra civil y la posguerra, s.l., Ediciones Arcos, 2009, pág. 1-19.

2009 Prólogo de José Andrés-Gallego a Carlismo y represión -franquista-

Los muyahidines de Franco (2011)

El Heraldo de Aragón

22/06/2011

José Luis Melero

Larraz y Sierra-Sesúmaga publican un impresionante libro de los ?Requetés?

Fueron a la guerra y dieron sus vidas por Dios, por la Patria y el Rey: por un Dios en el que había que creer mucho para tratar de comprender que hiciera oídos sordos a la situación de grave injusticia social en que se vivía entonces en España; por una Patria que los había condenado a ser en buena parte siervos de la gleba y carne de cañón en todas las guerras; y por un Rey al que ni conocían y que sería con toda probabilidad un señorito calavera. Pero carlistas habían sido sus padres, sus abuelos y sus bisabuelos, sus familias habían ya peleado en la última guerra carlista y aún en las anteriores, y la tradición pesaba mucho: eran lo que habían sido sus antepasados, sin complicarse más las cosas, por respeto a la Iglesia y a sus mayores. Sigue leyendo

Revolución carlista (1934)

a.e.t., nº 14, Pamplona, 27 de abril de 1934, pp. 1 y 3.

José Mendioroz

Para unos, palabras de lucha, de esperanza, que encierran todos sus anhelos. Para otros, palabras de miedo. Solo ven en ellas, guerra, fuego, destrucción…

Los que nunca pensaron llevar a la realidad el programa Carlista; los que vivieron y quieren vivir de la política; los que no pensaban en más realidades que tener tras de sí una masa que les guardase las espaldas, que les ayudase a ocupar los grandes puestos de la política nacional, al oír el grito de Revolución carlista, quieren pensar en que somos cuatro locos indeseables.

Nosotros, los carlistas, los intransigentes, los que queremos todo o no queremos nada, vamos a decirles a los que no nos conocen, a los que nos conocen y no nos quieren conocer, a los cobardes, a los traidores… qué significa la frase «Revolución Carlista». Sigue leyendo

Los padres de Xabier Arzalluz

Fuente

Con comentarios de Xabier sobre sus padres y abuelos, que conviene leer, dada la gran cantidad de infundios que desde Madrid se lanzaron sobre nuestro protagonista, sus padres y abuelos.

Estos datos biográficos, están copiados de la edición a cargo de Javier Ortiz de ASÍ FUE, de Xabier Arzalluz.

VIII.- Felipe Higinio de Arzalluz Eizmendi nació en el año 1887 en Azkoitia.

De su padre nos dice Xabier: Sigue leyendo

De Sevilla la roja a Sevilla la de las boinas rojas. Carlismo y mundo obrero, 1931-1934 (2019)

El Obrero

20/10/2019

Antonio Manuel Moral Roncal

Al poco tiempo de proclamarse la Segunda República, se produjo una de las “resurrecciones” políticas más singulares de la Historia de España: el carlismo -que parecía un movimiento del siglo XIX condenado a su extinción en las primeras décadas del siglo XX- conoció una etapa de crecimiento totalmente insospechado para sus vecinos del abanico político. Así, a los pocos meses de régimen republicano, los carlistas comenzaron a unirse con monárquicos tradicionalistas e integristas separados desde hacía tiempo, convergiendo en círculos, organizaciones y agrupaciones de todo tipo. Además de sus tradicionales bastiones del norte peninsular -provincias vascas, Navarra, Santander, Cataluña- y en el este -Maestrazgo aragonés y valenciano- comenzaron a tener fuerza otros, como Andalucía Occidental, en torno a Sevilla y a la figura de Manuel Fal Conde. A la hora de explicar también su renacimiento político, debe tenerse en cuenta, igualmente, el marco de partidos propio de sus geografías: la mayor parte de las derechas sufrieron un colapso en los primeros meses de 1931, Acción Nacional estaba comenzando a surgir –sobre todo en Madrid-, y los partidarios de Alfonso XIII se encontraban desmoralizados en provincias. Sigue leyendo

La dirección política de la Comunión Tradicionalista desde 1876 (1934)

Tradición (Santander)

01/07/1934

Melchor Ferrer

Al nuevo Secretario General en España, Don Manuel Fal Conde, digno continuador de los Jefes que la Real Confianza ha dado a nuestra Comunión.

Puede decirse que el Tradicionalismo Carlista no tomó carta de naturaleza como partido político hasta la Revolución de 1868. Fueron los hechos que empujaron al Carlismo a que interviniera en la vida política de la legalidad. No porque ésta fuera completamente abandonada con anterioridad a la Septembrina, por el Carlismo, pero éste gustaba más de los procedimientos bélicos, creyendo que para fracasar en las gestiones para reformar el Régimen imperante, bastaban las tentativas de Donoso Cortés, de Aparisi y Guijarro y de Cándido Nocedal, y los tanteos de Gabino Tejado y Francisco Navarro Villoslada; pero sin hacerse ilusiones sobre el resultado de estos generosos pero estériles ensayos.

No regateó, sin embargo, el Carlismo su ayuda a estas tentativas, antes bien, acudió con sus elementos y sus hombres. Los diputados carlistas, que lo eran de ideas pero que actuaban sólo como católicos, no faltaron en las Cortes de los últimos años de Isabel II, y los nombres de Muzquiz, Vinader, Fernández de Velasco, etc., dejan bien establecido que no dudaron un momento servir a España, bajo el caudillaje de los Nocedal y los Aparisi. Sigue leyendo