Archivo de la categoría: 1931 II República y Guerra Civil

Claro Abánades López

Diccionario Biográfico de la Guadalajara contemporánea

JUAN PABLO CALERO DELSO

[Molina de Aragón, 12 de agosto de 1879 / Madrid, 16 de diciembre de 1973]

Claro Abánades López nació en Molina de Aragón el 12 de agosto de 1879 y falleció en Madrid el 16 de diciembre de 1973, a la avanzada edad de 94 años, siendo enterrado en el Cementerio de la Almudena de la capital de España. Era su padre Pedro Abánades Jiménez, un maestro de obras con iniciativa empresarial que falleció el 1 de enero de 1907 en la localidad turolense de Ojos Negros a los sesenta años de edad. Su madre era Antonia López, que dio a luz a los cinco hijos del matrimonio: Miguel, Claro, Cipriana, Petra y Sotero. Sigue leyendo

El coronel Beorlegui y el sitio de Irún

Javier Rodrigo, Cautivos. Campos de concentración en la España franquista, 1936-1947 (Barcelona: Crítica 2005), p. 16.

El problema de los prisioneros, a raíz de que se conociese internacionalmente la matanza de Badajoz, empezó a tomar carta de peligrosidad para los sublevados, por más que en algunos casos los defensores republicanos tuviesen la posibilidad del repliegue, como sucedería en las tomas de Irán y San Sebastián. En ese sentido, es necesario remarcar que no todos los ejércitos se comportaron de igual manera y que no todos los mandos sublevados eran iguales. Cabe señalar, por ejemplo, las diferencias entre un Yagüe o un Varela, militares africanistas responsables en última instancia de lo sucedido en el coso taurino extremeño, con el sitiador de Irún —ciudad tomada el 4 de septiembre de 1936, donde según Jackson no se asesinó a los prisioneros—, el carlista coronel Beorlegui. El entonces teniente coronel Yagüe optó explícitamente por la «limpieza»: no dejar «rojos» en retaguardia que pudiesen complicar la triunfante marcha de las tropas sublevadas, la paulatina descomposición del orden republicano y el avance de la reorganización social por las armas, o Nuevo Estado.

Una reflexión de Blinkhorn

Blinkhorn, Martin, Carlismo y contrarrevolución en España 1931-1939, Editorial Crítica, Barcelona, 1979, p. 425.

«A pesar de la indudable conciencia social de muchos carlistas tomados uno por uno, y a pesar del revolucionarismo, en gran parte verbal, de la Juventud, el carlismo de los años 30 fue en la práctica antirrepublicano y antiizquierdista de pies a cabeza. Sin embargo, sacar de los hechos mencionados la conclusión de que el carlismo debe quedar congelado en la posición política e ideológica adoptada en los años 30 equivale a considerar este movimiento históricamente complejo y único bajo una luz demasiado simplista».

La vigencia de Gramsci (2009)

Fuente

Manuel Martorell

Cuando, no sin cierto vértigo, me animé a elaborar una investigación sobre los derroteros del carlismo tras la Guerra Civil, no era consciente de que me disponía a entrar en un nuevo y apasionante mundo: la historiografía. Hasta entonces, había realizado trabajos históricos y antropológicos en calidad de periodista y, por lo tanto, sin esa exigencia de profundizar en los métodos, procedimientos y enfoques propios de la ciencia de los acontecimientos. Tampoco estaba entre mis planes, al menos inicialmente, recuperar el nombre, hechos y memoria de militantes comunistas olvidados del periodo de la Guerra Civil y de los primeros años del franquismo. Pero eso es lo que sucedió durante más de una década, solapándose los temas carlistas y comunistas en un espacio y tiempo que les eran comunes. Sigue leyendo

Entrevista con Joan Fuster (1968)

Sergio VilarProtagonistas de la España democrática. La oposición a la dictadura 1939-1969, París 1968, páginas 368-371.

En Sueca, un pueblo a pocos kilómetros de Valencia, el escritor y líder valencianista Joan Fuster es una figura nacional. En la placa junto a la puerta de su casa, el defensor de la lengua catalana en Valencia se anuncia en castellano: “Juan de la Cruz Fuster, abogado”. En Sueca nació Fuster el 1922, y en Sueca ha vivido siempre, en perfecta inmovilidad geográfico-vital.

El padre de Fuster era tallista: hacía imágenes religiosas, altares, adornos para las habitaciones, &c. También daba clases de dibujo en el colegio de segunda enseñanza, por lo cual Fuster podía ir a la escuela sin pagar. La familia materna es una familia de labradores. Sigue leyendo

Francisco Negro Láinez, un hombre bueno ( Bello, 1915 – Zaragoza, 2010 ) – (2014)

01/04/2014

Luis Negro Marco

Hoy, 1 de abril se cumplen cuatro años desde el fallecimiento de Francisco Negro Láinez, testigo del Amor de Dios a lo largo de sus 94 años de santificada vida

El día 1 de abril de 2010, hace hoy cuatro años, fallecía en Zaragoza, a los 94 años de edad, y tras una larga enfermedad, Francisco Negro Láinez, nacido en Bello, el 26 de septiembre de 1915, siendo sus padres Bienvenido Negro Alamán, natural de Cella  y María Teresa Láinez Beltrán, de Navarrete del Río. Hizo sus primeros estudios en el colegio que los Padres Escolapios tenían en Daroca, siendo su primer maestro el padre Pedro Burgués, y el padre Juan Carrato que estaba al frente del célebre Observatorio Aéreo de Daroca, el cual había instalado en lo alto de una torreta, encima del Colegio de los Escolapios, muy cerca de la Puerta Alta.

Una vez acabado segundo de bachiller, Francisco Negro decidió dejar los estudios y ponerse a trabajar con su hermano, que vivía en Alcañiz y era recaudador de contribuciones, llevando a cabo con él este trabajo en los pueblos de las zonas de Aliaga, Castellote y Montalbán. En Alcañiz, se afilió también al partido Carlista, llegando a ser presidente comarcal de la Juventud Tradicionalista (carlista) de Alcañiz”, cargo que desempeñaba cuando comenzó la Guerra Civil. Sigue leyendo

La base fascista del campo (2020)

El Diario

01/02/2020

Antonio Maestre

Las justas reivindicaciones de miles de campesinos y agricultores deben ser atendidas y separadas de las intenciones de la oligarquía terrateniente

La reducción al absurdo y el pensamiento en dos dimensiones es uno de los problemas para el análisis que en multitud de ocasiones dificulta expresar realidades subyacentes e incómodas, que acaban apareciendo con escándalo e indignación de la izquierda que, haciendo honor al infantilismo histórico, se niega a mirar la realidad con ojos científicos en vez de idealizarla. Es un tópico propio de su cultura política, que se repite cada vez que se intenta mirar en profundidad a un evento con la intención de poner sobre la mesa de diagnosis todos los elementos existentes para encontrar la ruta adecuada y no ser un colaborador necesario del enemigo. Sigue leyendo