Archivo de la etiqueta: Estatutos Autonómicos

Projecte d’Estatut per a Catalunya (2004)

Proyecto estatutario elaborado por el Partit Carlí de Catalunya, publicado en la revista El Federal, nº 21, noviembre de 2004.

El Federal Nº 21 Noviembre 2004 Projecte d’Estatut per a Catalunya

Los catalans i sos furs (1872)

(Los catalans i sos furs. Llibret dictat per un fill de la terra, Barcelona, 1872, pàg. 3-5, 7, 10, 18, 20.)

Só català, i prenc la ploma per parlar-vos amb la llengua que he mamat dels pits de ma mare, amb aquell llenguatge que en temps antic esparverava els moros quan nos vingueren a prendre la nostra pàtria, amb aquell llenguatge mateix que els nostres avis parlaven quan desbarataven les apinyades tropes de l’imperi de Napoleó I. Vos parlaré, doncs, clar i català, perquè no hage engany en qui vos parla; puix no só dels que ens dominen; dels lleons que sant Vicenç deia que ens xuclarien la sang. Entenc dir-vos les més grans veritats que hajau oït des que faltant lo gran Consell de Cent, i els prohoms, i el veguer i els gremis; des que la bandera de Santa Eulàlia no vos mena a la victòria; des que el crit de via fora! no fa encendre l’ardor de guerra dels nostres pits. (…) Sigue leyendo

Els presidents de la Generalitat que ningú recorda (2018)

Històries d’Europa

21/05/2018

Cèsar Sànchez

La Generalitat com a institució va tenir 121 presidents en època medieval i moderna. Una institució creada per les Corts de Cervera de 1359. A aquests, cal afegir-ne els 10 d’època contemporània. I recuperem l’article originalment escrit per al web “El Principat”, on parlàvem d’encara tres presidents oblidats més que no compten per al registre oficial. Hi afegim una introducció. Sigue leyendo

La Comunión Tradicionalista Vasco-Navarra por la reintegración foral plena (1931)

Fragmentos de la Declaración firmada, entre otros por Ignacio y Joaquín Baleztena, en Donostia el 21 de abril de 1931.

Manifestamos que lo que entendemos por nuestras libertades y por el reconocimiento de nuestra personalidad es la derogación expresa y solemne, por parte del Gobierno de la Nación Española, de todas las disposiciones abolitorias de nuestros Fueros y el restablecimiento conforme a fuero de los organismo peculiares del País; es decir, Juntas Generales en Vizcaya y Guipúzcoa, Hermandades en Alava y Cortes en Navarra, para que sean estas organizaciones propias las que rijan y gobiernen nuestra vida interna, sin intromisiones ni ingerencias extrañas, ampliando, rectificando o amoldando el fuero, según las necesidades de los tiempos y siempre conforme a la voluntad del pueblo, voluntad manifestada por los antes citados organismos forales. Sigue leyendo

Bases bajo las cuales Navarra y las provincias Vascongadas seguirán adheridas a la monarquía de Carlos V (1838)

27 de mayo de 1838.

1ª Navarra y las provincias Vascongadas formarán otras tantas repúblicas independientes, federativas de la monarquía española.

2º Cada una de las provincias de Alava y Guipúzcoa, y señorío de Vizcaya se gobernarán según sus antiguos fueros.

3ª Navarra se gobernará también según sus fueros en el estado que tenían cuando se agregó a la Corona de Castilla en el año 1512, con las modificaciones que exijan las circunstancias.

4ª Se reformará la representación nacional en la forma que las Córtes acordaren, reunidos según el estado antiguo; pero a votación nominal y no por estamentos y a pluralidad absoluta de votos. Sigue leyendo

Juan Vázquez de Mella sobre los Derechos de las Regiones (1900)

En la conferencia pronunciada en la Asociación de la Prensa de Madrid, en 1900:

“1.º A conservar y perfeccionar su propia legislación.

2.º A resolver por los Tribunales regionales, dentro de su propio territorio y en última instancia, los litigios que se refieren a su derecho privativo.

3.º Al uso de la propia lengua en las relaciones oficiales interiores en lo que consideren necesario. Sigue leyendo

«El Carlismo y las autonomías regionales» (1974)

Fragmentos del libro «El Carlismo y las autonomías regionales» (1974), de Evaristo Olcina Jiménez.

«REY Y FUEROS» (pp. 16-19)

Algunos sostienen -no está demostrado- que el primer grito carlista fue el de «rey y fueros». Frase que no se sabe si será cierta, pero, al menos, e ben trovata. Nos explicaremos. Ya hemos dicho al principio que el pueblo vivía marginado de cualquier inquietud o información política al iniciarse la crisis abierta por la invasión napoleónica; los antiguos mitos pervivían en una continuidad multisecular, que podemos remontar sin exageración a la Edad Media, en la que el rey era el supremo árbitro al que en apelación acudía el pueblo para defender sus intereses atropellados por el poder feudal. El monarca era el padre protector, figura que quedó definitivamente mitificada en los siglos XVI y XVII por la literatura de fondo puramente político y hasta por la teología, que sería cuidadosamente mantenida por el absolutismo borbónico y que incluso podremos ver reflejada en documentos muy posteriores -hasta Carlos VII- de los titulares carlistas. Sigue leyendo