Archivo de la categoría: Julio Aróstegui Sánchez

Una cita de Julio Aróstegui (1970)

El carlismo alavés y la guerra civil de 1870-1876 (1970).

“En los países donde el carlismo tiene fuerza mayoritaria coincide con unas estructuras políticas y sociales discordantes con las castellanas”.

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Los carlistas (1985)

Nº 280 de la colección Cuadernos. Historia 16. Incluye artículos de Julio Aróstegui, Martin Blinkhorn, Juan Manuel de la Torre Acosta y Manuel Fernández Cuadrado.

El nuevo militante carlista presentado por Mella no era “una especie de corneja que anida en las grietas de los torreones feudales dispuesto a maldecir todos los descubrimientos científicos y a condenar todas las maravillas de la industria”, ni algo similar a un “poeta romántico que, apesadumbrado con la realidad presente y la nostalgia del pasado, vuelve tristes y llorosos los ojos hacia los siglos pretéritos”, sino un monárquico partidario del progreso compatible con la tradición.

El concepto de democracia en el carlismo (2015)

Trabajo de Josep Miralles Climent y Manuel Martorell Pérez

Fòrum de Recerca, nº. 20, 2015, págs. 163-185

2015 El concepto de Democracia en el Carlismo

Tal como ya habían hecho los liberales en el siglo XIX, el régimen nacido de la Guerra Civil no solo reprimió al carlismo que no se plegó a sus deseos sino que, además, trató de ocultarlo: «En efecto, hubo una cierta conspiración para silenciar la historia de este antiguo y amplio movimiento sociopolítico mantuvieron los liberales y también, muy significativamente, la cultura política oficial del franquismo». Y es que, a pesar de que existió una «relación tortuosa entre el viejo Carlismo y el Régimen de Franco a partir de 1937» (Aróstegui, 1991, I: 30-31), es bastante habitual considerar al carlismo asociado al régimen franquista y unificado en el partido FET y de las JONS, incluso entre historiadores consagrados. Por ejemplo, y pese a las nuevas aportaciones históricas realizadas en sentido contrario (Martorell, 2010 y 2014), Paul Preston defiende que el movimiento carlista aceptó «dócilmente incorporarse al partido único de Franco» (Preston, 2011: 634), y Stanley G. Payne (2010: 11), en el prólogo al libro Requetés. De las trincheras al olvido, dice que «cuando el generalísimo Franco insistió en la absoluta necesidad de alcanzar una unidad política estrecha para ganar la guerra, los carlistas aceptaron su subordinación política en el partido único». Pese a ello, la mayor parte de los testimonios recogidos en ese mismo libro, cuando hablan de la unificación y de Franco, lo hacen, a veces con desprecio, rechazando precisamente ese proyecto político autoritario. Sigue leyendo