Archivo de la categoría: 1940 Resistencia antifranquista

En el 50 aniversario de la expulsión de los Borbón Parma. La opción federal (2019)

Horta Noticias

07/01/2019

Vicent Morellà Fuset

El primero de abril de 1939, el Carlismo se encontraba por primera vez, en su dilatada historia, en el terreno vencedor. Sin embargo, no era una victoria «única»; sino que era compartida por toda una serie de fuerzas políticas (falangistas, monárquicos liberales, conservadores…) que poco o nada tenían que ver con el Tradicionalismo. Incluso, en la teoría, la Comunión Tradicionalista había desaparecido al fusionarse en abril de 1937 con Falange Española de las JONS, dando lugar a FET y de las JONS.

La consecuencia más inmediata fue el aislamiento político y persecución al que sometió Franco a los carlistas, al otorgar el protagonismo político a los falangistas. Incluso, el Caudillo reprimió al Carlismo a toda una serie de multas, destierros, exilios… con la intención de eliminarles como fuerza política[1]. Los casos más llamativos serían los de Sara Peris (margarita de Burriana) y Juan Vanaclocha (médico de Carlet). Por ello, quedaba claro que en la teoría, estaban en el equipo vencedor; pero en la práctica se situaban en el terreno de los perdedores: «Ganamos la guerra; pero perdimos la paz». Sigue leyendo

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Del dicho al hecho (2018)

Blog Cabos sueltos y retales de la Historia reciente

19/11/2018

José-Ángel Zubiaur Carreño

Por fin, no sin cierta prevención, he leído el libro de Mercedes Vázquez de Prada, El final de una ilusión. Auge y declive del tradicionalismo carlista, que obtuvo el XIV Premio Internacional Luis Hernando de Larramendi. Estuve también presente en su presentación en el Nuevo Casino de Pamplona, a la que asistió un buen número de personas de la órbita del carlismo y de la universitaria. Incluso saqué la fotografía que ilustra estas líneas.

Digo con prevención, que no prejuicio, sino suspicacia, porque cuando te narran lo que en gran parte has vivido, la base documental refleja en gran medida la diferencia que hay entre el dicho y lo hecho. Por eso quiero puntualizar algún extremo que me ha llamado fuertemente la atención.  Sigue leyendo

Manifiesto de “Carlos VIII” del 29 de junio de 1943

Con el fin de dividir y desorientar a las bases populares del Carlismo, disgustadas por la prolongación por tiempo indefinido de la Regencia de Don Javier de Borbón Parma, en 1943 el régimen franquista promovió y financió la figura del archiduque Carlos Pío de Habsburgo-Lorena y Borbón, hijo de la Infanta Doña Blanca y sobrino de Jaime III, como supuesto sucesor de la dinastía carlista original, extinguida en 1936 con el fallecimiento de Alfonso Carlos I, con el nombre de Carlos VIII. Sería una táctica muy repetida por el franquismo durante las décadas siguientes: “el carlismo paralelo”. Este documento es el primer manifiesto del llamado “Carlos VIII” y fue dado en Viareggio.

1943 Manifiesto de Carlos VIII

Un libro turbador (2011)

Nabarralde

02/02/2011

Mikel Sorauren

La obra que acaba de aparecer recientemente de MANUEL MARTORELL: RETORNO A LA LEALTAD, referida a la trayectoria seguida por el Movimiento carlista a partir del 18 de Julio del 36, me provoca un temblor ineludible, a mí, que crecí en el ambiente de quienes fueron protagonistas de los acontecimientos. El autor busca colocar en su sitio hechos, grupos y personas. Le mueve –al parecer- el interés en rectificar perspectivas tradicionales sobre todo este conjunto, que han sido muy negativas con respecto a los carlistas que intervinieron en la guerra.

La turbación a la que me refiero es resultado de la identificación que experimente con los protagonistas de los hechos hasta los 18 años, por circunstancias que no son del caso. Posteriormente me alejé completamente de tal perspectiva e invertí mis puntos de vista al respecto. Martorell  hace un esfuerzo por matizar las condiciones en las que se produjo la intervención carlista en el conflicto; la participación en el frente, represión en la retaguardia, implicaciones y desacuerdos con el régimen instalado por los militares y falangistas –fascistas españoles-. Creo que intenta reducir la intervención del Carlismo en la represión y resaltar su aportación altruista a la causa, mediante la presencia en el frente y el trabajo de ayuda en la retaguardia. No me atrevo a afirmar que tenga razón siempre, pero es innegable que el conjunto de aspectos debe someterse a revisión; al menos con la finalidad de situar las cosas en su sitio. Sigue leyendo

La crisis de “El Pensamiento Navarro” en las páginas de “Montejurra” (1970)

Revista Montejurra, nº 53, julio-agosto de 1970, pp. 12-16.

Incluye el dossier El Affaire de El Pensamiento Navarro, de F. Asín y M. Molinero, la Circular a los carlistas de la Junta Regional de Navarra firmada por Miguel de San Cristóbal, y una Carta Abierta de Auxilio Goñi a Joaquín Baleztena. La posición de Goñi era compartida por Zubiaur.

1970 Crisis -El Pensamiento Navarro- en Revista Montejurra n53

El Pensamiento Navarro (1961)

Boletín Montejurra, nº 3, 1961.

Contestando a unas consultas que se nos vienen haciendo por muchos queridos amigos, que muestran su extrañeza, tanto en cartas como personalmente, referente a la no actualización del Carlismo de «El Pensamiento Navarro», y a su solo recuerdo de tiempos pasados, como si ahora los carlistas no tuviéramos nada que decir.

Hemos de poner en conocimiento de todos los carlistas, para que saquen las correspondientes consecuencias, que, de los seis señores que actualmente componen el Consejo de Administración, cuatro de ellos enviaron su adhesión a Estoril; éstos son los siguientes: Sigue leyendo

Por que salimos a la calle (1960)

Boletín Montejurra, nº 2, agosto de 1960.

(…) Tenemos fe en la Monarquía como solución al problema de España. Monarquía legítima, encarnada en Su Majestad don Javier de Borbón y en el Príncipe de Asturias -y de Viana en Navarra-, don Carlos. Monarquía Representativa, ante la cual todas las clases sociales y todas las corporaciones están garantizadas de ser oídas y consultadas en las cuestiones que puedan afectar a sus intereses; en la que el Sindicato adquirirá toda su responsabilidad e independencia, así como el Municipio, la Región…, en fin, las corporaciones todas, tanto naturales como las que Mella llamó derivativas.

Monarquía, finalmente, moderna y tradicional, cuyas características encajan perfectamente en la idiosincrasia española, ya que no es sino producto de su misma historia y experiencia. Por medio de esta Monarquía Federal Sindicalista lograremos la Justicia Social y la auténtica Democracia, como ha dicho el Príncipe Carlos.