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Línea ideológica-política del Partido Carlista aprobada en el III Congreso del Pueblo Carlista (Junio de 1972)

l. BASES IDEOLÓGICAS

1. Principios constitutivos.

En estas bases se intenta recoger el pensamiento político de nuestro Rey y el acervo doctrinal fruto de la evolución política e ideológica que el Pueblo Carlista ha llevado a cabo voluntariamente.

Partimos del PRINCIPIO CONSTITUTIVO DEL PARTIDO CARLIS­TA, que nos ha expuesto el Rey como fiel reflejo del Pacto-Dinastía. Este Principio Constitutivo figura como preámbulo a las Normas Provisionales del régimen interno del Partido Car­lista. Sigue leyendo

Principio Constitutivo del Partido Carlista (1971)

Fuente: Normas Provisionales de régimen interno del Partido Carlista (1971)

En el Carlismo, organizado como partido de masas, la autoridad se reconoce como un poder dimanante del Pueblo, el cual, mediante Pacto, deposita la autoridad en la Dinastía. Este Pacto trasluce y realiza el ejercicio democrático del Pueblo.

Mediante Pacto, que es renovado constantemente, el Rey recibe el consenso, confianza y autoridad del Pueblo para seguir poseyendo su legitimidad de ejercicio en el gobierno del Carlismo. En el Pacto va implícita la voluntad del Pueblo y la autoridad que el Rey recibe de él. Sigue leyendo

Declaración de Don Javier al I Congreso del Pueblo Carlista (1970)

Evolución

Los cambios profundos de la sociedad y de la formación de los pueblos, debidos, fundamentalmente, al avance del progreso y de la técnica, hacen que padezcamos una fuerte crisis, tanto en el orden humano como en el económico-social, crisis más acusada por la ausencia de espíritu cristiano. Esta ausencia, es consecuencia de que una determinada clase, compuesta por grupos oligárquicos, económicos e ideológicos, se haya erigido en propietaria y administradora de los valores del cristianismo casi en exclusiva, impidiendo que el paso, irremediable, de una sociedad estamental y monolítica a una sociedad pluralista y de libertad se haga por vía cristiana y no marxista.

El Carlismo no puede estar ajeno a esta evolución porque, precisamente, su principal característica ha sido evolucionar. Sigue leyendo