Archivo de la categoría: Manuel Martorell Pérez

Antonio Arrue, el carlista que colaboró en el relanzamiento de Euskaltzaindia

antonio-arrue-el-carlista-que-colaboro-en

Trabajo de Manuel Martorell Pérez (2011).

Pero el acto que mejor ilustra la incompatibilidad ideológica entre el carlismo y el partido único fue la jura por Javier de Borbón-Parma de los fueros vascos en Gernika el 19 de mayo de 1937. El abanderado legitimista había cruzado la frontera solo tres días antes procedente de San Juan de Luz, instalándose en el señorío de Bertiz, junto a la localidad navarra de Mugaire. Durante una inspección por el frente de Vizcaya, en la que también iba acompañado, entre otros, por Arrue, se detuvieron para visitar «el Santo Árbol de las tradiciones vascas», cuando todavía se apreciaban las humeantes ruinas de la Villa Foral. Allí, según el testimonio directo de Ignacio Orbe y Vives, marqués de Valdespina, «ante el Santo Árbol, Su Alteza juró defender como Regente los Fueros Vascos y sus buenos usos y costumbres», teniendo como testigos al sacerdote navarro, capellán de requetés y párroco de Ezquiroz, Fermín Erice, que es quien le toma el juramento, en presencia de Arrue y otros tres mandos carlistas que, contraviniendo las normas «unificadas», saludan militarmente y no con el brazo en alto, como era preceptivo, vistiendo además de caqui, sin la camisa o cuello azul unificados, y tocados con la boina roja (Orbe y Vives, 1938). Sigue leyendo

Anuncios

Nuevas líneas de investigación en la historia del Carlismo (2011)

nuevas-lineas-de-investigacion-en-la-historia-del-carlismo

Trabajo de Manuel Martorell Pérez (2011).

La participación en este congreso celebrado en Madrid me permitió constatar lo extendidas que estaban, incluso entre los historiadores, algunas simplificaciones sobre el carlismo y que todavía no se tenían en cuenta las recientes aportaciones historiográficas volviéndolo a estudiar como un fenómeno sociopolítico de gran complejidad cultural y antropológica. Lamentablemente, cuando abrió sus puertas en Estella el Museo del Carlismo, pude comprobar que este esquematismo se reflejaba también en su apuesta museográfica. Su exposición principal y permanente aparecía encorsetada, al principio y al final, por simplificaciones que no estaban a la altura de los avances académicos en la materia. En el comienzo de la muestra, al explicar sus orígenes, el carlismo queda reducido de forma tópica a una reacción absolutista y contrarrevolucionaria sin tener en cuenta sus vínculos con aquellos sectores que, oponiéndose al proyecto político de la burguesía a comienzos del siglo XIX, pretendían salvar los valores democráticos que los derechos forales constituían en el Antiguo Régimen. Verdadera consternación provocaba que esa exposición central acabara con la tajante afirmación de que el carlismo se había integrado en la Falange, algo que no se corresponde con la realidad de lo ocurrido en torno al Decreto de Unificación, según las últimas investigaciones Sigue leyendo

Nuevas aportaciones históricas a la evolución ideológica del carlismo (2000)

nuevasaportacioneshistoricasalaevolucionideologica

Trabajo de Manuel Martorell Pérez (2000).

«He aquí un ejemplo: siguiendo la trayectoria de la cúpula tradicionalista de los años 30, se evidencia que de los 26 dirigentes estudiados solamente siete -José Roca y Ponsa, Luis Hernando de Larramendi, monseñor Pedro Lisbona, Miguel Junyent, Eustaquio Echave Sustaeta, Jesús Comín y Lorenzo María Alier- llevaban sobre sus espaldas el peso de la continuidad, es decir, eran carlistas “viejos”, jaimistas, que habían aceptado la evolución ideológica iniciada por Carlos VII y continuada por Don Jaime» (p. 104).

Haro, capital del carlismo riojano

Fuente: Manuel Martorell, Carlos Hugo frente a Juan Carlos. La solución federal para España que Franco rechazó, Ediciones Eunate, 2014, pp. 140-141.

Santiago Coello recuerda también cómo Haro, capital del carlismo riojano, recuperó el Día de Santiago, un acto que se celebraba desde la época de Don Jaime cada 25 de julio. Haro tenía en La Rioja el mismo significado que Estella en Navarra, Manresa en Cataluña o Villarreal en el antiguo Reino de Valencia. En la también considerada capital de la Rioja Alta, el carlismo seguía conservando una gran influencia sobre todo entre los trabajadores de las bodegas. “El núcleo principal del carlismo jarrero – dice Santiago Coello- eran los trabajadores de las bodegas; el 60 por ciento del personal, toda la gente de alpargata, salvo dos o tres familias”. Era una fiesta propia, específica de La Rioja, aunque siempre venían los aledaños, principalmente de Victoria, Pamplona, Bilbao, San Sebastián y Burgos; un año vino el Muthiko que animó mucho la fiesta. Era un acto muy entrañable y tuvo una importancia verdaderamente notable; el círculo estaba en el antiguo Centro Católico, muy bien situado, en la calle de la Vega; era hermoso en todos los sentidos”, recuerda Santiago. En el resto de la Rioja volvieron a funcionar otros círculos, como ocurrió con el de Logroño, Nájera, San Vicente de la Sonsierra, Abalos, La Bastida, que, aunque pertenecía a Álava, estaba muy cerca de Haro, y Arnedo, al que le dio un gran impulso Timoteo Ruiz, carlista que “a golpe de esfuerzo, imaginación e ilusión había creado una de las empresas más importantes: calzados TAO”.