Archivo de la categoría: * Historia general del carlismo

José María Zavala y Castella

Real Academia de la Historia

Zavala y Castella, José María. Guadalajara, 2.VI.1924 – Madrid, 13.XI.1992. Político, carlista, escritor.

Fue secretario general federal del Partido Carlista. Fue el sexto hijo de Miguel Zavala y Concha Castella. Realizó los primeros estudios en los jesuitas de Tenerife y después con los de Burgos. A los trece años se escapó de su casa para ir a combatir en el frente, incorporándose al Tercio de Requetés de Navarra. Finalizada la guerra, empezó a trabajar en una compañía de seguros. En sus ratos libres realizó los estudios de Derecho. Sigue leyendo

La “Solidaritat” (interesante centenario) – (1906-2006)

Evarist Olcina, en El Federal, nº26, Abril de 2006, pp. 9-10.

2006 Abril Nº26 La Solidaritat (centenario)

El estamento militar ha estado siempre vinculado o al servicio del poder, ya fuese este la corona o, desde el XIX,  los poderes fácticos, nunca al del estado como entidad emanada de la soberanía popular. De ahí el continuo enfrentamiento con los movimientos sociales “no correctos” como el carlista, encauzador de la permanente rebelión contra lo establecido.

El ejercicio de esa fuerza partidaria  –partidaria por cuanto siempre ha estado de parte de una sola opción- se llegaría a mostrar en múltiples ocasiones mediante actividades absolutamente arbitrarias que no se hubiesen permitido a cualquier otro colectivo, civil naturalmente. De manera inteligente  M. Ferrer, al tratar el tema de la “Solidaritat” (no se olvide que lo hace en plena represión franquista, lo que hace mas meritoria su reflexión), recuerda de principio la tradición militar de asaltar los periódicos que, a gusto de la oficialidad, y por diversas razones, eran adjetivados de “enemigos”, “antipatriotas”, “peligrosos”, o cualquier otra cosa, excluidos por supuesto todos los de la amplia gama de la reacción; así, entre sus objetivos, no hubo ninguno ni de la derecha monárquica ni de los integristas, aunque sí  republicanos y  carlistas, algo que concreta Ferrer: “En Madrid durante la Regencia se habían dado varios casos y a comienzos del siglo el periódico carlista ´El Correo de Guipúzcoa´ (desde 1911 ´El Correo del Norte´)  fue asaltado (en 1901 y debido a su radicalidad foralista)  por marinos de la Armada”.* Sigue leyendo

Ramón Cabrera y Griñó (2000)

Gran Enciclopedia Aragonesa

(Tortosa, Tarragona, 1806 – Wentworth, Inglaterra, 24-V-1877). Prestigioso general carlista Buscar voz.... Hijo de un marino mercante, sus padres quisieron que fuera sacerdote, para que disfrutase de un beneficio eclesiástico adscrito a la familia; con este fin ingresó en el Seminario de Tortosa, donde seguiría estudios, más por inercia que por vocación, no llegando a ordenarse.

Al estallar la guerra civil Buscar voz... en 1833 se sumó a las partidas carlistas del Maestrazgo a las órdenes de Carnicer Buscar voz..., participando en diversas acciones de guerra no solamente en estas tierras, sino también en las del Bajo Aragón, ocupando Caspe, de donde sacó un cuantioso botín. Tras el fusilamiento de Carnicer pasó a ser comandante interino del Bajo Aragón, a fines de 1835. Al empezar el año 1836 diseminó sus fuerzas e impuso la guerra de guerrillas; por entonces tuvieron lugar los fusilamientos de los alcaldes de Valdealgorfa y Torrecilla, y, como represalia, el fusilamiento por parte de los liberales (Nogueras Buscar voz... y Espoz y Mina Buscar voz...) de la madre de Cabrera (16-II-1836). Tal muerte levantó polvareda en el extranjero y provocaría una cadena de represalias por parte de Cabrera, como la muerte de cuatro mujeres inocentes en Valderrobres. Sigue leyendo

Observaciones de un viejo carlista a unas cartas del Conde de Rodezno (1946)

Justa alarma ha venido inspirando a los carlistas la no disimulada actuación juanista del Conde de Rodezno. Los que ya somos viejos, encanecidos en las luchas carlistas, tenemos dolorosa experiencia de actividades de Don Tomás Domínguez Arévalo, tendentes a sacar a la Comunión de sus posiciones. Él, de un carlismo estático e ineficaz, es quien, en todas las épocas críticas que ha conocido, ha sustentado la misma desalentadora tesis: «El Carlismo está en vía muerta; es un organismo inoperante». Y en una «consecuencia» política invariable, ha propugnado en todo momento la colaboración de la Comunión con cualesquiera otras tendencias políticas que han ido surgiendo en su extrarradio, bajo pretexto de atraerse a los afines. Esto le ha conquistado en su historia política dos notas características de su personalidad: para el gusto de los liberales, es el Conde de Rodezno modelo de tolerancia; para el sentir de los carlistas, es el Conde de Rodezno exponente de flaqueza y falta de fe.

Por tanto, cuando lo hemos visto actuar cerca de Don Juan de Borbón, en constantes tertulias con aristócratas juanistas; cuando hemos sabido que había ido a Estoril, todos los carlistas que no somos débiles ni tolerantes hemos experimentado el temor y la alarma, viendo en sus pasos una maniobra. Sigue leyendo

La Legitimidad y los legitimistas. Observaciones de un viejo carlista sobre las pretensiones de un Príncipe al Trono de España (1948)

DEDICATORIA

A dos antiguos amigos

Fuimos compañeros en las luchas de los tiempos difíciles. Cuando nuestra juventud no comprendía que la triste visión utilitaria de la vida siempre causa deserciones de los egoístas, de los pusilánimes, de los apocados de voluntad. Seguimos unidos los azarosos días de la República en los combates heroicos. Y cuando España descubrió, una vez más, la grandeza de sus santas rebeldías, a los tres nos tocó sufrir en las mazmorras rojas el peso de la misma tiranía. ¡Dichosos los tiempos de tan entrañable unión! Sigue leyendo

Bibliografía de Melchor Ferrer Dalmau (1888-1965)

Josep Carles Clemente

Tirant

Josep Carles Clemente (Barcelona, 1935), es historiador, periodista y profesor. Está considerado como uno de los primeros especialistas en historia del carlismo y del movimiento humanitario mundial. Fruto de sus actividades profesionales como corresponsal de prensa por todo el mundo (Nueva York, Bruselas, París, etc.) ha conocido a distintos jefes de Estado, artistas, políticos y escritores de nuestro planeta, que participa de distintos géneros literarios o narrativos, como el reportaje, las memorias, la entrevista, el relato breve y el artículo de opinión. Un amplio mosaico de sensaciones que ponen de relieve la sensibilidad del autor en los problemas culturales y sociales más acuciantes de nuestra sociedad. Ha sido director de varias publicaciones: el semanario “Destino” de Barcelona y el diario “Poble Andorrá”; y colaborador de “El País”, “Diario 16”, “La Vanguardia”, “ABC” Y “Diario de Barcelona”. Actualmente colabora en Radio Exterior de España y en la revista “Historia y Vida”. Ha sido finalista en distintos premios literarios, como el “Espejo de España”, el “Comillas” u el “Anthropos”, y ha publicado más de una cincuentena de libros sobre historia, sociología, periodismo y derecho humanitario.

Historia del Carlismo (1944)

Obra de Román Oyarzun Oyarzun, la primera historia general del Carlismo, cuya primera edición fue publicada en 1939. El libro digitalizado es la segunda edición, que incorpora una «Autocrítica y crítica a los críticos», donde el autor, antiguo militante del Partido Jaimista, manifiesta que «A los integristas y afines, mi obra no les agrada. Es un motivo de orgullo para mí. Quien dice la verdad es lógico que se sienta orgulloso».

1944 Román Oyarzun – Historia del Carlismo (2 edición)

Citas de Melchor Ferrer sobre Víctor Pradera

El historiador carlista Melchor Ferrer Dalmau, en su Historia del Tradicionalismo Español, cit. en López Antón, José Javier (1999), Escritores carlistas en la cultura vasca, 125, 305.

Pradera estaba en rebeldía contra un principio fundamental del carlismo (…) Digamos que fue su amor a España lo que le empujó fuera de la ortodoxia carlista. Será un atenuante. Pero su amor a España no era mayor que el que tenía en su tiempo Carlos VII, y sin embargo éste, que tenía más talento que Pradera, no hubiera sostenido tales cosas. Así no es de extrañar que a la primera ocasión, la cuestión de Mella, Pradera rompiera con un partido cuya doctrina combatía, pretextando defenderla.

(…) una deformación ideológica que después hemos vista señalada en El Estado Nuevo, un tradicionalismo que no va más allá de los Reyes Católicos, lo que no es tradicionalismo, como lo ha entendido la Comunión (…) Así se explicarán los tumbos que dará fuera del carlismo desde 1919 y sus opiniones desde su reingreso en la Comunión hasta su muerte.

La dirección política de la Comunión Tradicionalista desde 1876 (1934)

Tradición (Santander)

01/07/1934

Melchor Ferrer

Al nuevo Secretario General en España, Don Manuel Fal Conde, digno continuador de los Jefes que la Real Confianza ha dado a nuestra Comunión.

Puede decirse que el Tradicionalismo Carlista no tomó carta de naturaleza como partido político hasta la Revolución de 1868. Fueron los hechos que empujaron al Carlismo a que interviniera en la vida política de la legalidad. No porque ésta fuera completamente abandonada con anterioridad a la Septembrina, por el Carlismo, pero éste gustaba más de los procedimientos bélicos, creyendo que para fracasar en las gestiones para reformar el Régimen imperante, bastaban las tentativas de Donoso Cortés, de Aparisi y Guijarro y de Cándido Nocedal, y los tanteos de Gabino Tejado y Francisco Navarro Villoslada; pero sin hacerse ilusiones sobre el resultado de estos generosos pero estériles ensayos.

No regateó, sin embargo, el Carlismo su ayuda a estas tentativas, antes bien, acudió con sus elementos y sus hombres. Los diputados carlistas, que lo eran de ideas pero que actuaban sólo como católicos, no faltaron en las Cortes de los últimos años de Isabel II, y los nombres de Muzquiz, Vinader, Fernández de Velasco, etc., dejan bien establecido que no dudaron un momento servir a España, bajo el caudillaje de los Nocedal y los Aparisi. Sigue leyendo