Requetés en Granada (2008)

01/01/2008

Gonzalo Antonio Gil del Águila

Si se dice a los granadinos que la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores nace vinculada al Tercio de Requetés Isabel la Católica y que se aprecia en la cruz de su escudo un símbolo carlista probablemente no lo crean o a lo sumo muestren perplejidad pensando que esas son cosas que se circunscriben a Navarra y el País Vasco desconociendo el fugaz pero importante papel que el Carlismo desempeñó en Andalucía durante la Segunda República y la Guerra Civil hasta el Decreto de Unificación de 1.937. 

Teniendo como trasfondo la sucesión dinástica de Fernando VII, el “Rey Deseado”, se inició en 1.833 la primera de tres guerras civiles que llamadas Guerras Carlistas asolaron España entre 1.833-1.840, 1.846-1.849 y 1.872-1.876. El pretendiente, Carlos María Isidro Benito de Borbón y Borbón-Parma (1.788-1.855) aspiraba al trono español con el nombre de Carlos V, era el segundo hijo de los Reyes Carlos IV y María Luisa de Parma, hermano de Fernando VII y tío de la futura Reina Isabel II, entonces en minoridad de edad y con los liberales apoyando la Regencia inicialmente asumida por su madre María Cristina, la viuda de Fernando VII. Conocido por el sobrenombre de don Carlos el pretendiente representaba la vuelta al Antiguo Régimen de acuerdo con el legendario lema carlista “por Dios, por la Patria y el Rey”. Oponiéndose a la instauración de la Segunda República, los carlistas se unieron en 1.931 con el Partido Católico Nacional y el Partido Católico Tradicionalista con el nombre de Comunión Tradicionalista, y contra todo pronóstico el Carlismo encontró importante acogida en Andalucía, a la que se llamaría la “Navarra del Sur”, siendo destacada la acción del Abogado carlista onubense Manuel Fal Conde (1.894- 1.975).

Los carlistas contaban con una organización paramilitar denominada Requeté, término cuya más antigüa alusión se encuentra en 1.835 refiriéndose al Tercer Batallón de Navarra denominado del Requeté. Los integrantes de ese Batallón destacaron por su valor y el término requeté se empleó como sinónimo de combatiente carlista. Tras el Alzamiento Nacional de los días 17 y 18 de Julio de 1.936, la ciudad de Granada se integra en el bando sublevado y en ella se crean dos Tercios o Batallones Carlistas, el de Nuestra Señora de las Angustias y el de Isabel la Católica, los cuales pronto integrarán sus tropas en la Columna del Coronel Varela (1) contra Córdoba y en los sectores más comprometidos del frente granadino, siendo destacada la intervención de sus fuerzas bajo el mando del Comandante Rubio Moscoso en Sierra Nevada en 1.937. Ese mismo año se asignó para su uso al Tercio de Requetés Isabel la Católica el Palacio de los Tellos, el cual, hoy desaparecido y entonces residencia de la familia Gómez de las Cortinas, se encontraba entre el Paseo del Violón y el Callejón del Ángel. En el edificio había una capilla con una imagen de la Virgen de los Dolores con los clavos de la Cruz de Cristo en sus manos, siendo esta talla atribuida a José de Mora (1.642-.1724), discípulo de Alonso Cano (1.601 – 1.667). El Viernes de Dolores de 1.937, al acabar la celebración de una misa a la que acuden los requetés, el Comandante Rubio Moscoso promete crear una Cofradía cuando haya terminado la guerra así como hacer desfilar a la Virgen de los Dolores del Palacio de los Tellos por las calles de Granada. Cumpliéndose la promesa en 1.939 las Reglas de Nuestra Señora de los Dolores fueron aprobadas el 10 de Marzo de 1.940 haciéndose pocos días después la primera estación de penitencia con ropa seglar al no disponerse de hábitos debido al escaso tiempo que medió entre la aprobación y el desfile. En la Semana Santa del siguiente año de 1.941 participaron en la procesión 300 hermanos y un nutrido grupo de militares vestidos de uniforme anticipándose lo que sería una práctica repetida en años siguientes. El paso del tiempo hizo desaparecer aquella presencia militar, innegablemente unida a las circunstancias de la creación de la Cofradía, así como trocó la antigua imagen de la Virgen por una talla moderna, siendo trasladada la primera a una residencia propiedad de la familia Gómez de las Cortinas en la provincia de Málaga. Debe señalarse que siendo la primitiva imagen de la Virgen propiedad privada nunca fue expuesta a la adoración pública y se encontraba en el palacio de la familia aunque con motivo de su salida en procesión se desplazada previamente hasta la Iglesia de las Madres Agustinas desde la que comenzaba el desfile, adorándose durante algún tiempo en dicha Iglesia un retrato suyo. Actualmente, la Cofradía, cuya sede canónica se encuentra en la Iglesia de San Pedro y San Pablo desde 1.996, desfila en procesión el Lunes Santo y tiene el siguiente recorrido: sale de la Iglesia de San Pedro y San Pablo, atraviesa la Carrera del Darro, la Plaza de Santa Ana, las Calles Reyes Católicos, Pavaneras y Sancti Espíritu, Plaza de San Juan de la Cruz, Calles San Matías y Navas, Plaza del Carmen donde están el Ayuntamiento y la Tribuna ante la cual deben pasar las procesiones, Calles Mesones y Marqués de Gerona, Plaza de las Pasiegas donde se encuentra la puerta de la Catedral, Puerta del Perdón, Calles Cárcel Baja, Gran Vía, Almireceros, Joaquín Costa y Reyes Católicos y desde aquí retoma parte del camino andado previamente atravesando en sentido contrario al inicial la Plaza de Santa Ana y la Carrera del Darro hasta llegar de regreso a la Iglesia de San Pedro y San Pablo.

El escudo de la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores refleja una innegable estética carlista al incluir la Cruz de San Andrés en gules, es decir, en color rojo vivo, siendo la disposición de esta Cruz la de las aspas a modo de letra x. En la unión de los travesaños se sitúan los tres clavos de la Cruz de Cristo envueltos por una anudada cinta blanca. Sobre la Cruz hay una corona y aquella se encuentra rodeada por dos ramas de laurel en sinople que unidas por su base apuntan hacia la corona a la que no tocan. Debe recordarse que la Cruz de San Andrés no sólo es una alegoría de la unión de los mundos divino y humano si no que era la bandera usada por los Tercios de Requetés. Y enlazando con el Carlismo y la Guerra Civil no escapan al espíritu de la Cruzada Nacional ni la presencia de los tres clavos, que podría representar el martirio y dolor de los cristianos tan invocados por los vencedores, ni el laurel, representación por antonomasia de victoria, cedido a la Cofradía por la Hermandad Nacional de Antiguos Combatientes de los Tercios de Requetés. La Cruz de San Andrés, como Cruz de Borgoña, fue la bandera española desde principios del siglo XVI hasta 1.785, y una vez en desuso por haberse adoptado la rojigualda fue empleada años después por la causa carlista. Así mismo la Inkurriña vasca y la bandera de Vitoria usan la cruz aspada.

Hablando del Carlismo, al poco de estallar la Guerra Civil falleció Alfonso Carlos, el entonces pretendiente, y Javier de Borbón-Parma asumió la Regencia oponiéndose, con el apoyo de Manuel Fal Conde, al Decreto de Unificación de 19 de Abril de 1.937 por medio del cual el Partido Carlista, al igual que la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), el Partido Nacionalista Español, monárquicos alfonsinos y otros partidos de derechas desaparecían integrados en la Falange Española Tradicionalista y de las Juntas de Ofensiva Nacional Sindicalista (FET y de las JONS). Los desencuentros entre el Franquismo y el Carlismo se hicieron evidentes y no cesaron. En 1.968 se expulsó de España al pretendiente Carlos Hugo y a quien fue su Regente durante su minoridad, Javier, y 3 años más tarde los Grupos de Acción Carlista (GAC) planteaban la posibilidad de la lucha armada contra el Régimen. En 1.972 el oficialismo carlista representado por el Partido Carlista, entonces dirigido por Carlos Hugo de Borbón-Parma, se definió como un partido de masas socialista autogestionario y monárquico, de clase, democrático y federal. El Partido Carlista, que no pudo participar en el proceso constituyente de 1.978 pero pidió el sí a la Constitución, vió cómo en 1.980 Carlos Hugo abandonó la dirección del mismo pero sin renunciar a sus reclamados derechos dinásticos. Este partido formó parte de la fundación de Izquierda Unida en 1.986 de la que se retiró al año siguiente.

La disención carlista frente a Carlos Hugo y el Partido Carlista, representando a su sector más tradicionalista, se concentró en 1.986 en la reactivada Comunión Tradicionalista, y otros grupos menores anteriores entre los que destacaron el partido político Unión Nacional Española (2), el Partido Social Regionalista y otros sectores integrados en partidos de extrema derecha. La Comunión Tradicionalista Carlista (CTC) no reconoce en la actualidad a pretendiente carlista alguno.

Salvo la inclusión de algunos de sus símbolos en el escudo de la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores y los recuerdos de la Guerra Civil, el Carlismo, en ninguna de las direcciones que ha desarrollado, ha vuelto a encontrar en Granada la favorable la acogida de que gozó en tiempos de la Segunda República.

(1) El Coronel Varela es el mismo que más tarde y siendo General, fue objeto en 1.942 de un atentado por parte de falangistas entre los que se encontraba Juan Domínguez del Sindicato Español Universitario (SEU).

(2) El partido político Unión Nacional Española no debe confundirse con la organización de igual nombre y de orientación antifranquista que impulsada por el Partido Comunista Español se creó en Francia para luchar contra la ocupación nazi en ese país y el Régimen franquista en España.

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